
Tercer partido y tercera derrota. Y esta vez, sin el consuelo de existir una mejoría o de merecer más. Cayeron los leoneses en El Molinón y lo hicieron con justicia, porque durante una hora el Sporting de Gijón fue muy superior a una Cultural que cuando despertó era ya demasiado tarde.
Decidió un gol de Perrin en el tramo inicial de la segunda parte, que fue suficiente para que el Sporting se impusiera por 1-0 y pudiera ‘dormir’ como líder tras sumar su tercera victoria en tres encuentros.
Un triunfo corto y un partido abierto hasta el final gracias a un nombre propio, el del portero culturalista Édgar Badía, que salvó a su equipo en una primera parte de auténtica pesadilla, donde los leoneses estuvieron sobre todo en la primera media hora a merced de un conjunto asturiano que llegó a superar el 75% de posesión durante muchos momentos de la misma.
Repitió Llona el 5-3-2 que le había funcionado con el Almería pero esta vez, sin Tresaco (fuera de la convocatoria como Satrústegui por lesión), naufragó por completo, con los dos carrileros horribles (especialmente pésimo el partido de Víctor García, a quien los últimos minutos de Guzmán cuando salió por él dejaron en evidencia), el balón cedido por completo al rival y Paraschiv siendo de nuevo una isla que pasaba desapercibida en ataque.
La Cultural regaló el balón, tardó 17 minutos tras el 1-0 en quitar la defensa de 5 y sólo llegó viva al final por Badía
Se aprovechaba de ello el Sporting, que no dejaba de salir de su área a la Cultural, ganando además constantemente los duelos y convirtiendo esa posesión en ocasiones.
En cinco minutos de encuentro ya había tenido que intervenir dos veces Badía, que dejaría luego dos paradones de muchísimo mérito. En uno, volaba para sacar el remate en área pequeña de Amadou tras otro de esos centros laterales que tan mal defiende la Cultural. En otro, sacaba con el pie un disparo abajo dentro del área de Dubasin.
Y sin embargo, pese a esa mala primera parte en la que mejoró en el tramo final, la Cultural podía haberse ido por delante de no ser por una controvertida decisión arbitral. Porque en un centro el defensor sacaba claramente el brazo, dándole el balón en él pero no señalando nada el colegiado ni interviniendo el VAR.
El árbitro y el VAR perdonaron con 0-0 un penalti por mano al Sporting en uno de los escasos acercamientos al área rival de los leoneses
Sería un espejismo ese tramo final, porque tras el paso por vestuarios volvió el dominio total del Sporting y esta vez con acierto. En una acción mal defendida casi desde el inicio, Corredera abría a la derecha a Otero, que recibía solo y daba su cuarta asistencia de la temporada al poner un centro en el que Perrin le ganaba el duelo a Hinojo (quizá en su único fallo, pues el debut del jugador cedido por el Espanyol por la lesión de Rodri al calentar fue muy bueno) y cabeceaba al fondo de la red.
Con el marcador a favor, el Sporting dejó de apretar arriba. Pero hasta el cuarto de hora final, tampoco la Cultural ofreció nada. Tardó 17 eternos minutos Llona en quitar la defensa de cinco ya con el marcador en contra y, en realidad acabó tirando 75 de encuentro la escuadra culturalista, que se vio que cuando atacó (la salida de Yayo y Selu mejoró el rendimiento del centro del campo) sí consiguió generar al menos cierta sensación de peligro.
De hecho tuvo el empate en sus botas Pibe, de cuyos regates nació el principal peligro, concentrado en esa banda derecha sobre todo cuando la formaron el argentino y Guzmán.
Él mismo había provocado una falta al borde del área en la que lanzó por encima de la barrera, pero Yáñez volaba para despejar el balón de la escuadra en lo que sellaría el triunfo del Sporting.
Porque aunque apretó hasta el final la Cultural, enardeciendo a una afición culturalista ejemplar que no dejó ni un segundo de animar pese al mal encuentro y a cómo apretaba en general El Molinón, un centro-chut de Guzmán que se iba desviado fue el único acercamiento más que tuvo, y de hecho casi cae el segundo del Sporting en el descuento tras una pérdida de Chacón Caicedo mandaba su disparo desviado.