Apenas dos horas duraron las entradas de las que disponían los socios de la Ponferradina para estar presentes este sábado (18:30 horas) en Balaídos en la final que les llevará a Segunda División en caso de victoria.
Con un número indeterminado disponible, puesto que del en torno al millar que ha enviado el Celta B había un número para compromisos y la Federación de Peñas disponía de 110 entradas y Elegancia Blanquiazul de 55, el reparto ha generado polémica por las peñas olvidadas y porque el formato para adquirirlas era sólo presencial, haciendo cola este martes y pudiendo sacarse sólo una por socio (salvo entre padres e hijos).
Eso hizo que los podían acudir un día laborable a hacer cola al Toralín intentaran no perderse la oportunidad de estar en un partido tan especial. De hecho hubo un grupo que llegó a hacer noche en el estadio y desde una hora antes de la apertura ya había largas colas frente a él.
¿La consecuencia? Que cuando abrieron a las 8 y cuarto de la mañana, un cuarto de hora antes de lo especificado para hacer algo más reducida la espera, fueran repartiéndose todas y a las 10 de la mañana ya no quedaba ninguna.
A los que estando en la cola se han quedado sin entrada se les ha ido apuntando en la lista, para que si el Celta B amplía el número de entradas solicitadas como así se les ha pedido puedan ponerse en contacto con ellos y ser los primeros que pudieran adquirir una de ellas.