El que se presumía largo maratón del fin de semana de agosto se quedó en tres corros, uno suspendido por la lluvia (Vegaquemada) y el otro por los fuegos (Riaño). A estas cinco citas iba a acudir el luchador canario Sergio Florentín Hernández, El Pollo de Pino Alegre, un destacado luchador canario que quería conocer y disfrutar de la lucha leonesa. Un deportista de 167 kilos, algo poco habitual en la lucha leonesa. Compitió en tres corros, ganó dos y perdió el tercero en ‘casa’ (había fichado por el Club de Prioro) frente a Pedro Alvarado, al que saca casi 60 kilos.
–¿Decepcionado al no haber podido competir en los 5 corros?
–Para nada, ha sido una experiencia extraordinaria en la que solo hubo un punto negro, los incendios que están sufriendo. Mi primera victoria se ala quise brindar a las víctimas leonesas del fuego y ahora, antes de irme, quiero unirme de forma muy sincera a su dolor;es muy triste lo que les ocurre.
–¿De qué le ha servido la experiencia en León?
–De mucho, he aprendido mucho de ustedes;su lucha es parecida pero diferente, la nuestra es sistema de equipos, la suya individual; allí luchamos todas las semanas, aquí en verano... Me gustó mucho el ambiente, salvo un detalle puntual en Boñar, pero siempre ocurren cosas así, son fiestas.
A nadie le gusta perder y reconozco que fui a Boñar con muchas ganas de agarrarme con Pedro Alvarado
–¿Le dolió la derrota con Pedro Alvarado;le hubiera gustado agarrarse nuevamente con él en Boñar?
–Es deporte;se gana y se pierde, a nadie le gusta perder y reconozco que fui a Boñar con muchas ganas de agarrarme con él. Me había preparado, tenía ganas, pero cayó ante Abel... Otra vez será, pues pienso volver, me ha encantado la experiencia. Y a mí familia, a la que han tratado de manera maravillosa. Quiero dar las gracias al Club de Prioro, a Alberto que fue con quien hablé, a la gente del pueblo, que acogió a mi familia de manera entrañable.
–¿No le ‘molesta’ que se crea que gana por su peso?
–No;son características diferentes, en la lucha canaria es habitual bastante peso y no está reñido con la calidad. También es cierto que he venido muy pasado de peso, mi peso normal es de 145 kilos, más o menos, que es el que tendré cuando vuelva en otra próxima ocasión... sin fuegos.