
Era complicado imaginarse un escenario donde supiera a mal resultado que el Atlético Astorga sacase un punto en casa del líder, una Gimnástica Segoviana que arrancaba la jornada con cuatro puntos de ventaja sobre el segundo clasificado y una sóla derrota en 12 partidos disputados.
Sin embargo, se dio. Otra vez los maragatos tuvieron contra las cuerdas a uno de los ‘cocos’ del Grupo y otra vez que en el último suspiro se quedaron sin la victoria que ya tocaban con la yema de los dedos, esta vez probablemente más que nunca.
Porque si los de Lago venían de ver cómo quien va segundo, el Oviedo Vetusta, les empataba la semana pasada en La Eragudina a siete minutos para el final; esta vez volvieron a quedar 1-1 después de que la Segoviana igualara el choque en el 95, en la que era ya la acción final del encuentro.
Todo tras un tiempo de descuento de locos, donde llegaron los dos goles de un encuentro que había mantenido el 0-0 hasta el minuto 90 gracias en gran parte a la gran actuación del guardameta del Astorga Llamazares.
Las paradas de Llamazares salvaron a un Astorga que se adelantó en el minuto 92 y encajó de cabeza tres después
Aunque tuvo una buena ocasión en el arranque la escuadra maragata, luego las principales llegadas fueron de los locales, que se toparon sin embargo con las intervenciones del portero, que voló para sacar a córner casi de la escuadra un disparo de Tenas, tiró de reflejos para repeler un remate casi a bocajarro de Ivo y le ganó la partida a Pau en un mano a mano en el que el atacante tiró escorado desde la esquina del área pequeña en las mejores ocasiones de la Segoviana en el encuentro.
Pero en el descuento el Astorga, al que tanto le ha fallado la puntería esta temporada, fue esta vez letal. Llevaba a la locura al equipo maragato David Álvarez con un gol en el minuto 92 que debía valer tres puntos de oro... pero que no fue suficiente.
Porque en el 95, en la que era la última acción del partido, una falta lateral era colgada al área donde Jaume peinaba en el primer palo un balón que entraba pegado al poste y ponía el definitivo 1-1 en el marcador.
El balón parado castigaba a un Astorga que hubiera salido del descenso ganando, pero que continúa a un punto de la permanencia y con la sensación de ir claramente hacia arriba.