Más allá del resultado, que fue un sexto puesto, este miércoles era una victoria para Saúl Ordóñez. El atleta berciano se volvía a poner un dorsal en el Meeting de Guadalajara tras prácticamente un año sin hacerlo. La final del último Campeonato de España al aire libre, en el que el de Salentinos solo podía ser sexto quedándose fuera de los que hubieran sido sus segundos Juegos Olímpicos, era la última carrera hasta la fecha del berciano.
Fue el final de un ciclo complicado y de muchos cambios para Ordóñez, que desde aquella última competición en silencio ha tratado de reencontrarse junto a su grupo de entrenamiento a las órdenes de Llorenç Solbes a la vez que se centraba también en lo académico (presentó su trabajo de fin de posgrado sobre la alimentación del urogallo en el noroeste de la provincia).
La sequía llegaba por fin a su final este miércoles en el Meeting de Guadalajara, en el que Saúl corría los 800 metros con rivales de nivel como el portugués Isaac Nader, el joven Ronaldo Olivo o Pablo Sánchez Valladares.