"Mientras las matemáticas nos den, aquí nadie va a bajar los brazos. Se nos podrán achacar muchas cosas, pero de esfuerzo y compromiso no se nos puede achacar nada, porque el equipo se vacía todos los días, somos junto a la afición a los que más nos duele no conseguir resultados y por eso nos deja muy tocados, porque no estamos teniendo esa pizca de suerte para materializarlo en puntos".
Era el mensaje que lanzaba el capitán de la Cultural, Rodri Suárez, tras la derrota frente al Córdoba (1-2), que le dejaba "jodido, porque sabíamos todos que era una final" y en el que reconocía que "desde dentro sentía que podíamos llevarnos el partido, estábamos generando ocasiones claras y llegando a tres cuartos con facilidad, el partido estaba abierto pero lo estábamos gestionando bien y un tiro en el pie en el 92 te deja así".
"Hemos hecho un partido bueno, generamos muchas ocasiones, tuvimos sobre todo al final alguna muy claras para llevarnos los tres puntos y por un detalle más durante la temporada, un error en las vigilancias y una pérdida que ajustamos mal es otro partido que no sacamos puntos", añadía Rodri, que sobre el tanto de Percan apuntaba que "me alegro de que le vaya lo mejor posible, pero en el campo no hay amigos y esta vez me da rabia que metiera, pero el fútbol es así".
Por último, sobre la desbandada de la afición tras el gol del Córdoba en el 92, el capitán dejaba claro que "la gente es soberana para expresar su malestar. No está siendo una temporada buena, pero sólo puedo decirles que mientras haya posibilidades vamos a dejarnos todo todos los jugadores. Hay una plantilla muy comprometida y vamos a dar todo lo que esté en nuestra mano y más".