"El resultado está ahí y es una derrota dolorosa, tenemos que estar jodidos, pero estoy en la línea de creer que lo vamos a sacar adelante. Hay cosas que estamos mejorando y estoy convencido de que todos juntos lo vamos a conseguir".
Era el mensaje positivo que lanzaba el capitán de la Cultural, Rodri Suárez, que cuajaba un buen encuentro en su regreso a la titularidad en el choque que acababa en derrota (3-0) frente al Almería, alargando a 12 la racha de partidos sin llevarse la victoria: "Tenemos que estar jodidos y decepcionados porque son muchos partidos sin ganar y es la realidad, estamos lejos de nuestro objetivo, pero veo el día a dia de mis compañeros y cuerpo técnico y estoy convencido de que lo vamos a sacar, quedan 14 finales. Hay que creer en todo lo que esté en nuestra mano, que llegue el final de temporada y no podamos reprochar nada a nadie y podamos mirarnos a la cara, estoy convencido de que lo vamos a conseguir".
El central, que resaltaba que el "Almería tiene una pegada importante, no estuvimos muy sometidos pero sus ocasiones las materializaron", tiene claro que "tenemos mucho que mejorar y lo haremos", pero también valoraba que "hay brotes verdes, salimos de la presión bien y hemos tenido muchas situaciones en tres cuartos que pudimos materializar en el último pase mejor, tenemos muchas cosas buenas a las que agarrarnos y el equipo está en el camino, así van a llegar mas pronto que tarde los resultados".
"Mentiría si dijese que no me duele. Estoy en casa y lo que más quiero en el mundo es dejar a este equipo en el fútbol profesional"
Rodri, que pedía a la afición que también creyera, pues "habrá tiempo a final de temporada para esas dudas y para reflexionar", consideraba que ante el Racing este sábado "hay que morir, es una final y hay que dejarlo todo, porque las dinámicas se cambian en el día a día, nos equivocamos si pensamos más allá".
"Hay que mejorar en las áreas, es donde se decide el fútbol, en el transcurso estamos mejorando mucho, pero debemos dar un paso adelante en todos los aspectos para conseguir el objetivo", añadía Rodri, que se siente "con la conciencia tranquila, vaciándome en todo lo que esta en mi mano y con mucha fe y energía", pero no ocultaba que "mentiria si dijese que no me duele. Estoy en casa y lo que más quiero en el mundo es dejar a este equipo en el fútbol profesional porque es lo que se merece, León debe estar en él muchos años".
Por último, el central dejaba claro que "a la afición no se les puede reprochar nada, se están dejando todo y sólo decirles que crean, que nos animen y apoyen porque la única manera de conseguirlo es todos juntos".