Desde el principio la lesión del central de la Cultural, Rodri, pintaba muy mal y las previsiones iniciales apuntan a que esa sensación se confirme, pero hasta que no haya un diagnóstico definitivo se quiere mantener la esperanza en que sea menos grave de lo esperado.
Y es que el zaguero leonés, que al ir a un balón dividido en el amistoso frente al Astorga vio cómo la pierna le hacía un mal gesto, se retiró llorando y sobre la mesa está la amenaza de perderse toda la temporada, puesto que las exploraciones iniciales apuntan a que tenga dañado el ligamento cruzado de su rodilla.
Si finalmente ese es el diagnóstico, el periodo de baja está fijado en torno a los ocho meses, si bien en casi todos los casos se opta por la prudencia de alargarlo hasta los diez para no precipitarse en la recuperación, por lo que no jugaría más este año un Rodri cuya ficha lo normal es que usara el club.
El último jugador de la Cultural en romperse el cruzado, Samanes, tardó casi un año en reaparecer
De hecho el último jugador de la Cultural en sufrir esa lesión, Santi Samanes, tardó prácticamente un año en reaparecer, si bien en su caso tuvo una infección tras la operación que ralentizó los plazos.
En cualquier caso será este lunes cuando, según apunta la Cultural, Rodri "será sometido a las pruebas médicas necesarias para conocer el alcance exacto de su lesión".
Diferentes compañeros a través de las redes sociales, así como múltiples aficionados y el propio club, han mostrado su apoyo al leonés, cuya ausencia prolongada obligaría también al club, en caso de confirmarse, a cambiar el plan de fichajes establecido para la última semana de mercado e incorporar también a un segundo central además del que ya había previsto.
Añadir La Nueva Crónica como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.