Con el número de laterales reducido a cuatro tras la venta de Aitor Albizu al Ciudad Real, lo que deja una primera linea que se quedaría bajo mínimos ante cualquier imprevisto en forma de lesión, al Abanca Ademar le ha surgido una oportunidad de mercado en un 'viejo conocido' de la escuadra ademarista.
Se trata del lateral brasileño Raúl Nantes, que tiene 36 años y que militó durante tres temporadas en León hace ya más de una década, entre 2009 y 2012, en la que fue su primera experiencia en un balonmano europeo en el que se asentó y militó a partir de ahí pasando por otros equipos de Asobal pero también de Francia y Rumanía.
Ahora, tras acabar contrato en el SCM Timisoara en el que militaba, entre sus preferencias estaría volver a España y querría regresar a un conjunto ademarista con el que ya ha tenido conversaciones y que está interesado en el brasileño, si bien no le cerraría de forma inmediata puesto que supedita su incorporación a tener más ingresos en las próximas semanas, bien nuevos o bien de lo que le adeuda la Diputación, con quien más allá del conflicto enquistado por las cantidades de 'Turisleón' no ha cobrado nada de las cantidades de esta temporada ya finalizada ni de la anterior.
Tiene 36 años y ha pasado por Dinamo Bucarest, CSM Bucarest, Al Ahly, Tremblay, Limoges, Biliere, Aranda, Anaitasuna y Timisoara tras salir de León
Raúl Nantes, de 1,95 metros y que fue un habitual de la selección brasileña durante muchas temporadas, se fue desde León al Tremblay francés, pasando también luego en la liga gala por el Biliere y hace dos años por el Limoges.
Además, también militó en la liga Asobal en el Aranda y en el Anaitasuna, en Egipto en el Al Ahly y en Rumanía en dos etapas tanto con el Dinamo Bucarest (con el que jugó dos campañas la 'Champions', en la cual hizo en la 2021/22 76 goles) como en el CSM Bucarest, desde el que se fue esta campaña 2025/26 a un Timisoara con el que ha terminado en cuarta posición.
Incorporar al brasileño cubriría el evidente déficit de lanzamiento exterior que tienen los leoneses, pues su poderoso brazo desde nueve metros ha sido siempre el principal arma de un jugador que, al igual que los fichajes ya realizados de Juan Castro y Adrián Casqueiro, quiere un 'último baile' en León.