De los prebenjamines de la Cultural al primer equipo

Hugo Aller, de 19 años e hijo del que fuera también jugador culturalista Tino, entró en la convocatoria contra el Extremadura / "Es muy rápido, potente y con gran disparo. De pequeño era un terremoto"

23/09/2026
 Actualizado a 23/09/2026
Hugo Aller, con el primer equipo de la Cultural frente al Extremadura. | CYD
Hugo Aller, con el primer equipo de la Cultural frente al Extremadura. | CYD

Cada vez que sube un jugador del filial o el juvenil al primer equipo se le llama canterano. Sin embargo, no deja de ser en muchos casos con asterisco. Porque muchos han sido fichados ya directamente para el filial como la mayoría de los que han hecho este año la pretemporada con la Cultural (Marcos Fernández, Pastor, Lucas, Oviedo...) e incluso en los que llegan desde sus categorías inferiores lo normal es que se les incorpore tras iniciar su carrera en otro club de base, en ese que les quedara cerca de casa o en el que jugaran sus amigos cuando empiezan a jugar a fútbol.

Por eso, el caso de Hugo Aller en la Cultural es especial. Porque la escuadra culturalista ha sido el único club por el que ha pasado en toda su vida. Y ha acabado llegando desde el prebenjamín hasta el primer equipo, pues entró por primera vez en la convocatoria culturalista frente al Extremadura, llegando de hecho a calentar y teniendo opciones de salir en el descuento de no haber marcado Pedro Benito.

Toda una vida en un club que tiene en los genes, pues ya jugó en él su padre, que es el leonés Tino Aller, que ahora ejerce como fisio del equpo juvenil y que jugó dos temporadas en la Cultural en Segunda B en la década de los 90, después de haber desarrollado casi toda su carrera en un Sporting de Gijón con el que jugó en Primera y haber pasado también en Segunda con el Mallorca.

"Tiene 19 años y llevará 14 aquí. Era de los que si al acabar su partido jugaba otro equipo del club se quedaba siempre a verlo"

Sus pasos quiere seguirlos un Hugo con ADN Cultural, hasta el punto de que como explica el director de cantera, Alfonso Tranche, "estaba ya aquí antes de poder jugar en prebenjamines, de aquella aún no existían los chupetines pero sería esa edad. Tiene 19 años y llevará 14 dentro del club".

Le define Tranche, que le conoce desde pequeño pues de hecho le entrenó cuando era alevín, como "un extremo, que también ha jugado de delantero y que es muy rápido y potente, con un gran disparo tanto en juego normal como a balón parado".

Era el capitán del equipo juvenil que ascendió la pasada temporada a División de Honor, en el cual "hizo muchos goles y asumió mucha responsabilidad sobre todo de noviembre para adelante".

Siempre cuesta luego dar el salto a profesionales, pero en el caso de Hugo "se ha adaptado muy rápido y muy bien al Júpiter. En la segunda jornada ya fue titular y jugó muy bien e hizo un gran partido en el amistoso que tuvieron con el primer equipo".

Verle crecer durante toda su carrera deportiva da para muchas anécdotas, quedándose Tranche con que "de pequeño era un terremoto, era una guindilla que nunca paraba y que era muy enrabietado" y que "era de los que si al acabar su partido jugaba otro equipo del club se quedaba siempre a verlo".

Se perdió su primer año de juvenil al lesionarse el cruzado. En el ascenso a División de Honor "era el capitán, hizo muchos goles y asumió mucha responsabilidad"

Tras "meter muchos goles siempre, en fútbol 7 era de los de hacer 60 o 70 por temporada", tuvo un momento muy duro en su primer año de juveniles, cuando se "lesionó el cruzado en el último partido de la pretemporada y sólo jugó en la última jornada".

Un frenazo que retrasó pero no frenó una carrera en la que ya llama con fuerza a las puertas del primer equipo. Uno con el que con Joao aún de baja y Hugo García entre interrogantes, el sábado contra el Coria volverá a presentársele una opción para debutar.

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