El Clínica Ponferrada sacó otra gran victoria ante uno de los grandes equipos de la categoría como es Cáceres, llegando en dos ocasiones a verse 12 abajo y tirando de fe para sacarlo con un último cuarto espectacular.
Un partido en el que debutó Bergens, al que Oriol había descartado en la previa: «Era cierto totalmente que no podía estar. El último día antes de que cerrase la Federación nos llegó el transfer y vimos la oportunidad, lo vimos con ritmo, de hecho terminamos el entrenamiento del viernes sin tenerlo en mente. Fue casualidad, no jugué al despiste (risas)».
Y así valoró su debut: «Mostró un buen nivel, pero hizo las cinco faltas muy pronto y eso le restó, tampoco teníamos la idea de que jugase muchos minutos. Pero lo que se vio, fue muy bueno y seguro que nos ayuda mucho de aquí al final de la temporada, en cuanto se adapte será importante».
Respecto a Cáceres y la remontada: «Fue un partido muy duro, nos pusieron las cosas muy difíciles y sobre todo, me quedo con el esfuerzo de mi equipo. Confiaron siempre, aún estando 12 puntos por debajo y esa es una parte de la filosofía, jugar siempre al máximo».
Ahora el próximo reto será un Toledo que entró en la categoría y luchará por todo: «Es de nueva creación pero tienen una gran ambición, públicamente han dicho que quieren llegar a ACB en poco tiempo. Han fichado a muchos jugadores con experiencia en Primera FEB y si a eso le sumamos que juegan en casa, se hacen el doble de complicados, en su casa son muy fuertes».
Por último, explicó esa eliminación de Copa España y cómo le ha sentado al equipo. «Nos ha sentado bien este tiempo de descanso para jugadores como Efambe o Blak que venían de lesión o Jamie de ritmo. Nos hubiera gustado pasar, tanto a la plantilla como al club, pero nos quedamos muy cerca de hacerlo, la pretemporada se dio como se dio».