Que Ponferradina y Alcorcón son las caras opuestas de una misma moneda lo dice la clasificación de la Segunda División, pero también las caras, los gestos y las acciones individuales que componen un partido que este lunes enfrentaba a ambos y que se saldó con el resultado que todo ello invitaba a imaginar.Porque regresó la Deportiva a la senda del triunfo en su ‘nuevo’ Toralín, donde quedó deslumbrado un Alcorcón inocente, frágil y desacertado que puso en bandeja los tres puntos a una Ponferradina a la que le sirvió con mostrarse una vez más muy seria durante los 90 minutos y aprovechar dos errores visitantes para, en las botas de Yuri, sumar de nuevo de tres con mucha superioridad y sin ningún apuro a pesar de que las muchas bajas de los bercianos podrían haber supuesto un hándicap.
Ni mucho menos lo fue, porque Jon Pérez Bolo contó con un equipo de garantías para medirse a un Alcorcón en el que Anquela no dudó en meter de inicio a buena parte de los fichajes de invierno buscando una reacción que sigue sin llegar, aunque lo cierto es que comenzó mejor el conjunto alfarero.
Quiso tener el balón el Alcorcón y de hecho fueron suyas las primeras llegadas al área de Caro aunque sin peligro real más allá de un disparo desviado de Ojeda superada la barrera de los 10 minutos. Sin embargo, le bastó a la Deportiva con llegar una vez para ponerse por delante en el marcador y lo cierto es que la jugada bien lo merecía.
Curro la iniciaba con un sombrero buscando a Yuri, que con clase la bajaba y la comenzaba a mover a la banda contraria. Erik Morán la ponía en la izquierda para que Adri Castellano la pusiese entre los centrales y Yuri, siguiendo su presa desde la distancia, aprovechase el poco entendimiento de la zaga para adelantarse a José León y David Fernández aprovechando la mala salida de Jiménez para hacer de cabeza el 1-0.
La primera que tuvo la Ponferradina fue para dentro tras una gran jugada colectiva que remató Yuri5 toques le habían servido a la Deportiva para robar y poner el balón en la portería rival en una gran acción colectiva que servía también para que el brasileño se reencontrase con el gol.
Muy cómodo sobre el terreno de juego, apenas tuvo que preocuparse por mucho más en defensa el conjunto berciano que por los balones que pasaban por las botas de Hugo Fraile, el mejor de los visitantes. Un disparo suyo fue la primera de las dos ocasiones que obligaron a Caro a trabajar, la segunda de ellas con mucho mérito tras un tiro duro de Ojeda desde la frontal.
Intentó apretar el Alcorcón en los minutos finales de la primera parte, pero apenas inquietó para nada a una Deportiva muy bien plantada en el campo, pero que quizás pedía controlar más el partido de cara a la segunda mitad en busca de un gol que terminase de hundir al rival.
Un penalti clamoroso sobre Curro en la reanudación sentenció un partido plácido para los bercianosY no tardaría demasiado en llegar. Avisó primero Dani Romera, de nuevo tras una gran combinación que permitió habilitar a un Gaspar muy activo para que su pase atrás lo rematase el delantero, que fallaba por muy poco. Yuri tendría un mano a mano anulado por fuera de juego antes de la jugada que terminaría por decidir el encuentro.
Los minutos iniciales tras la reanudación invitaban a pensar en un desenlace rápido, pero no de la manera en que lo hizo, con un nuevo tiro al pie del Alcorcón. Un balón que aparentemente no llevaba peligro lo peleaba Curro, llegando antes al balón dentro del área que José Carlos, que no veía al sevillano y le golpeaba señalando el árbitro tras consultarlo con su asistente el claro penalti. Yuri no fallaba a su cita con el gol y con su doblete ponía el que sería ya definitivo 2-0.
Y es que apenas ocurrió mucho más hasta el final, con Anquela moviendo el banquillo buscando soluciones que nunca llegarían y Bolo haciendo debutar a Moi Delgado en un plácido trámite para los blanquiazules. De hecho, la más clara la tuvo Adri Castellano para redondear el triunfo, pero su disparo lo detuvo sin demasiados problemas Dani Jiménez.
Tres puntos que permiten a la Deportiva seguir acercándose de forma vertiginosa a los ansiados 50 que permitirán abiertamente pensar en «otra cosa». Una «otra cosa» que por el momento es tabú... pero que está a un triunfo. Toca despejar la enfermería y seguir peleando por ello.