

Todo abierto para Alcalá. Quizás no era lo que la Deportiva quería y más tras verse toda la segunda parte con uno más tras la expulsión de Luque, sin embargo, tampoco se le complica demasiado la cosa a los bercianos, tendrán que marcar un tanto, sí, pero sin remontadas. Una primera batalla y nunca mejor dicho, porque la intensidad de ambos equipos en cada acción, las tanganas y cada polémica, se protestaban como si fueran las últimas. Desaprovechó lo poco que tuvo la Deportiva y se refugió en lo que pudo en defensa para por lo menos irse a la vuelta con todo por decidir.
Adultos contra niños. Así comenzó una primera parte donde la intensidad, la bronca y las faltas a destiempo o incluso las celebraciones de una simple acción defensiva creaban tensión. Y es que pasó absolutamente de todo en la primera parte, menos goles. Porque tenía la primera Nóvoa, pero en fuera de juego, y respondía el Atlético Madrileño en una transición que tuvo que evitaba Andrés con un tremendo pie abajo.
Y de las acciones de fútbol a las de la tensión, porque celebró Vázquez una acción defensiva sobre Luque, que luego sería expulsado, que comenzó a calentar todo. Además a los pocos minutos una falta a destiempo de Arnau Ortiz y delante del banquillo de la Deportiva sobre Koke, hizo explotar a todos los blanquiazules que se comían al atacante del Atlético Madrileño. Una acción que terminó con amarilla para Arnau y Nafti.
La siguiente polémica, a los pocos minutos y en una posible roja de Arnau por un codazo clarísimo sobre Vázquez que hizo a los bercianos perder una revisión. No sería así con la roja de Luque a Koke justo antes del descanso, por un agarrón de pelo al lateral blanquiazul, dejando a los suyos con uno menos.
Luque vio la roja antes del descanso en un partido con ocho tarjetas y donde cada acción del juego era una tangana o protesta
¿De fútbol? Solo el pie de Andrés por parte de los rojiblancos y varios remates de la Deportiva, ninguno entre los tres palos, de Calderón en un gran pase del portero que mandó el de Almansa por arriba y otra en un centro de Andoni de tres dedos en la que se resbaló y no remató cómodamente. Los primeros 45 minutos habían salido tal y como la Deportiva había planeado, lo más peligroso en el área de los madrileños y que se sintieran en un auténtico infierno. Aunque para ello se apoyaron en un Toralín que empujó desde el minuto uno ante la final que era.
En la segunda, un poco más de lo mismo, más polémicas y acciones de protesta que fútbol, eso sí, la Deportiva tuvo alguna más acción de peligro de cara a la portería de Esquivel, pero sin materializarlas. Porque tampoco se notó demasiado que los bercianos estuvieran con uno más, de hecho, todo lo contrario y mira que le dio vueltas Nafti al once, que incluso tuvo que lidiar con el contratiempo de la lesión de Frimpong a los pocos minutos de haber entrado.
Keita y Xemi tuvieron las mejores acciones al final del partido, pero sin tomar las mejores decisiones en el último momento
Por acercamientos no fue, Slavy tuvo las suyas, pero sobre todo, Keita y Xemi en el descuento, aunque con el lamento de que ninguna de las dos terminaron yendo a puerta, eso sí, fueron las mejores de largo para los bercianos, a los que habría que añadir el gran disparo de Esquerdo desde la frontal del área que despertó el «uy» en la grada, que vieron como se les iba una ida que era mucho más importante que la vuelta, aunque ahora la película cambia y mucho.
Todo queda para Alcalá, para lo bueno y para lo malo, eso sí, ahora la Deportiva no solo tiene que marcar, tiene que dar varios pasos hacia delante y cerrar una eliminatoria que se le puso muy de cara con la roja, pero a la que no pudo meterle mano.