Tras la derrota por 99-93 en el derbi frente a la Cultural, el Clínica Ponferrada ha sacado un comunicado denunciando "que la designación de uno de los árbitros presentaba una apariencia de conflicto de intereses, derivada de vínculos formativos, familiares y jerárquicos con el entorno deportivo y directivo del equipo local".
La relación, que no se especifica en el comunicado, es referida al hecho de que uno de los colegiados del partido, Alejandro Pellitero (que no era ni mucho menos la primera vez que dirigía a la Cultural), es leonés y estudió en el Colegio Leonés, con cuya cantera está relacionada la escuadra culturalista.
Ponferada pide por ello "revisar y actualizar los criterios de designación arbitral en Segunda FEB para evitar la asignación de árbitros con vínculos familiares, jerárquicos, formativos, territoriles o directivos con los clubes participantes, con el objetivo de garantizar la imparcialidad y la percepción pública de neutralidad en la competición".
Además, reclaman "la implantación de una evaluación preventiva de vínculos especialmente en derbis territoriales, partidos de rivalidad histórica y encuentros de relevancia clasificatoria", puntualizando entre las críticas que "no cuestiona la profesionalidad ni la actuación técnica del árbitro, sino que se centra en la necesidad de evitar situaciones que puedan comprometer la confianza pública en la neutralidad del arbitraje".
El partido, muy igualado y con muchas protestas en determinados momentos de los dos equipos, terminó con exactamente el mismo alto número de faltas (26) señaladas a cada uno, lanzando además ambos el mismo número de tiros libres (27), si bien el entrenador visitante, Pozo, recibió una técnica en el tercer cuarto.