Oriol Pozo cerró este martes su etapa como entrenador del Clínica Ponferrada. El técnico catalán se despidió del club después de tres temporadas al frente del conjunto berciano, un ciclo en el que el equipo logró disputar siempre las eliminatorias de ascenso a Primera FEB y consolidarse como uno de los proyectos competitivos de la Segunda FEB.
"Es muy especial despedirme del club después de tres temporadas espectaculares", reconoció el entrenador, que aseguró haber podido "disfrutar mucho" durante su etapa en Ponferrada.
El preparador tarraconense también quiso recordar la importancia que tuvo para él la apuesta del club en su llegada al Bierzo. Aasí, agradeció "la oportunidad de venir", al tratarse de su "primera experiencia en la categoría" y echó la vista atrás para valorar un recorrido que no fue sencillo desde el inicio: "Fueron tres años de mucho trabajo en los que hemos acabado disfrutando muchísimo. Los principios no fueron fáciles porque había que empezar de cero".
El ya exentrenador del Clínica Ponferrada destacó que el proyecto vivió una "evolución muy buena", aunque matizó que para llegar a ese punto "hay que estar en el día a día echando horas".
"Era una experiencia brutal jugar como local. El aliento ha sido increíble"
Pozo no se olvidó tampoco de los jugadores que han pasado por el vestuario ni de las personas que forman parte del club en el trabajo cotidiano. "El apoyo del staff ha sido clave", afirmó, antes de extender su agradecimiento a los medios de comunicación por "el apoyo y la cobertura" y a una afición que, según dijo, le hizo vivir una etapa especialmente intensa en el Lydia Valentín: "Era una experiencia brutal jugar como local. El aliento ha sido increíble".
Sobre los motivos de su salida, el técnico explicó que entiende que el proyecto necesita avanzar hacia una nueva fase. Pozo apuntó que "el club debe ir cambiando" y que "tiene potencial para seguir creciendo". Aunque reconoció que "no sabes cuándo es el momento", defendió que la decisión llega tras una etapa positiva y con la intención de afrontar nuevos desafíos profesionales.
"Creía que era momento de cerrar un ciclo y buscar nuevos retos", resumió el entrenador, que insistió en que se marcha satisfecho con el rendimiento ofrecido por el equipo: "El equipo ha estado a buen nivel".
"No puedo decir nada malo. He intentado lo mejor de mí para ayudar al club", afirmó, dejando claro que la decisión "no viene motivada por tener una propuesta de otro club, sino que creía que era un buen momento. Veremos opciones en el futuro".
Respecto a su próximo destino, el técnico evitó concretar qué camino tomará: "El rol no me importa mucho, sino que sea un paso motivante. Poco a poco ves el desgaste. Durante el año ves cómo estás".
El presidente, Óscar García, señala que Samuel Conde, ayudante de Pozo, "puede ser perfectamente el entrenador"
En la comparecencia también intervino el presidente del Ciudad de Ponferrada, Óscar García, que calificó la etapa de Pozo como "tres temporadas increíbles, de playoff, algo que hubiera firmado cuando llegó". El dirigente valoró no solo los resultados, sino también "el juego desplegado y las sensaciones hacia la grada y cómo ha conectado". Además, recalcó que "la relación club-entrenador ha sido buenísima" y admitió que se trata de "un momento triste. La vida continúa para todos".
García explicó que el club ya trabaja en la planificación de la próxima temporada y que Samuel Conde está asumiendo funciones en esta postemporada. Sobre la posibilidad de que el ayudante de Pozo tome el relevo en el banquillo, el presidente reconoció que “puede ser perfectamente el entrenador del Clínica Ponferrada”.