El proyecto del BF León se mantiene insaciable temporada tras temporada y golpe tras golpe. Tras caer en la 23-24 en una prórroga de infarto en la final de ascenso a Liga Challenge, las leonesas se levantaron de nuevo para volver a luchar por el mismo sueño. Uno que se acabó en el último partido de liga quedándose fuera de la promoción de ascenso. Aún así el equipo, con Rafael González a los mandos, sigue construyendo un proyecto sólido, con los pies en el suelo, pero sobre todo, lleno de ilusión y ambición.
Empezando por ese último partido de la temporada, el técnico lo recuerda con frustración: «La fase no la perdemos en ese último partido, eso fue la puntilla. Lo perdemos contra el Avilés dos jornadas antes en casa, que es un equipo que acabó descendiendo y al que no fuimos capaces de ganarle. Luego viene el líder, que es un cara o cruz, les competimos hasta el final y perdemos de dos en la prórroga. Es jugar el límite y cuando lo haces pasan estas cosas».
Aún así, eso no mancha la gran temporada de las chicas, de hecho, mejor en números que la anterior. «Hemos hecho una victoria más que la anterior, 17 contra 16, y quedamos fuera por un triple empate. Sí que tenemos un bajón en febrero donde estamos cuatro partidos seguidos perdiendo, pero que jugamos sin bases, se nos lesionan todas. Eso nos trastocó los planes, sobre todo fuera de casa, con las bajas de María y Paula Vaquera se te hace todo cuesta arriba».

Eso sí, si tuviera que elegir que fue más duro, si la 23-24 o la 24-25, lo tiene claro. «Los que estuvimos el año pasado en la plantilla, recibimos este ‘palo’ de una manera más fría, lo de la temporada pasada fue mucho más sufrimiento. El problema es que teníamos 1.700 espectadores en el Palacio y eso sí que nos dolió, meter tanta gente de baloncesto femenino no es fácil. Personalmente, me dolió más lo de la temporada pasada, estuvimos a un triple de ascender».
«Quedarte a solo un triple de Challenge duele mucho, esta temporada quizás me dolió por las 1.700 personas que había en el Palacio»
Y también tuvo tiempo para pensar en lo que podía haber sido: «En la fase de ascenso lo hubiéramos competido, éramos un equipo peligroso y llegábamos bien, muchos entrenadores me lo decían. Tuvimos el fallo de Avilés, pero se vio contra Logroño que acaba ascendiendo, todo es fruto del trabajo, nosotros nos preparamos para llegar bien a ese tramo de abril. Este año cambia la cosa, los ‘playoff’ ya son distintos con partidos en casa».
Ahora, con la nueva temporada ya a la vuelta de la esquina, Rafa deja caer por donde van a ir los puntos fuertes del equipo: «Seguiré yo como entrenador y renovamos a un 90% de la plantilla, Paula Vaquera pasa al primer equipo y recuperamos a dos chicas de Erasmus que estuvieron con nosotros ya en la 23-24. Además de dos jugadoras que pronto se presentarán y que saben de que va esto, esto nos va a permitir tener ya una base y no empezar de cero, que es lo que nos pasó la temporada pasada».
Y todo ello, estando muy lejos de ser uno de los ‘gallos’ de la categoría, pero realizando grandes campañas. «Somos uno de los presupuestos más bajos del grupo, aunque hayamos llegado arriba, pero destacamos por desarrollar jugadoras. Se quedan porque nos ven como una inversión y saldrán revalorizadas, además de la gran base que tenemos y las oportunidades que damos, por decir un nombre, Paula Vaquera. La gente joven nos ve como un gran trampolín para dar un gran paso hacia delante».
«Mantenemos un 90% de la plantilla y eso nos hará tener una gran base para la temporada que viene y que no nos pase como en esta»
Sobre la afición, no pudo mostrar más satisfacción «Tenemos gente de baloncesto, no como puede tener la Cultural con mucha gente del fútbol, y sobre todo, muy joven. Queremos fidelizarlos, por ello hemos hecho una gran labor por los colegios y eso se ha notado en ese último partido en el Palacio y lo queremos mantener, por ello, jugamos tan atractivo y con un ritmo alto y así atraer a la gente».
Y sobre el club y esa base de ambición, mucho menos: «Sabemos que muchas chicas están aquí algunos años y que luego se te van a ir a Challenge, como hicieron Cesarina Campellán que se marchó a Unicaja o Alicia Flórez que salió de nuestra cantera y se marcha a un gigante como Valencia Basket en el primer equipo y la temporada que viene estará en Lugo con Ensino. Y lo especial de todas es que durante el verano se preparan aquí en León, sabemos que con el ascenso las podremos fijar un poco más, pero no mucho, aún así nos ganamos un nombre ahí fuera y eso es muy importante. Casi se nos da más valor fuera que en León».
«Muchas chicas ya nos ven como un trampolín para llegar más arriba como han hecho Campellán o Alicia Florez, fuera se nos valora mucho»
Aún así, Rafa deja claro que hay que «tener los pies en el suelo» y que el «Nuestro primer objetivo siempre es el mismo, la permanencia, nos ha costado mucho estar aquí y no lo podemos perder. Normalmente está en las 9 o 10 victorias y ahí es a donde miramos, desde ahí tendremos una ‘obligación’ que es la del ‘playoff’. Además esta temporada el formato cambia y las eliminatorias son a ida y vuelta, el anterior formato era muy caro y de esta forma, por un lado, si tienes afición metes gente en casa, pero alargas la temporada a mayo y las chicas tienen que cobrar. Nosotros lo tenemos presupuestado por si acaso, es un gasto importante, además de arbitrajes y demás. Me gusta el cambio, nos hace a todos muchos más profesionales».
Por último destaca el punto más fuerte que tiene el BF León y que tanto lo caracteriza para poder llegar hasta donde está. «El ADN está claro, ‘el trabajo como única receta’ y así seguiremos para poder lograr lo que queremos. No hay metas, el año que subimos no era nuestro objetivo, de hecho el proyecto estaba hecho para tres años y ahora casi nos pasa lo mismo. Vamos a seguir trabajando, pero sobre todo, con nuestra idea de construir jugadoras y desde ahí se construyen equipos».

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