La Ponferradina afronta el primero de los cuatro partidos que le separan de la promoción de ascenso ante el Atlético Madrileño en un Toralín que será una olla a presión donde se esperan más de 7.500 bercianos y con solo un lema por parte de Nafti: "ser nosotros mismos".
Y es que no ha cambiado nada en la Ponferradina dentro del 'playoff: '"como si fuese un partido más de liga, rutina es la misma, con todo, sesiones y vídeo, no podemos obviar el ambiente del partido, no se puede obviar, pero dentro mantenemos la calma y pensamos en el objetivo". Ni tampoco en lo futbolístico: "de diferente es espero que nada, reconocible como lo hemos hechos durante los últimos 5 meses, sabemos de lo que dependemos. Si nos salimos del guion, sabemos que pasa, Pontevedra, Zamora y Osasuna B, si somos nosotros sufrirán y si no lo somos, sufriremos".
La afición también se ha hecho notar durante la semana: "la normalidad le hemos tenido aquí, fuera la gente te empuja, te anima a ti y a tú familia. Los más apasionados, que quieren a la Ponferradina y la sufren, después de esta temporada llegar a mayo y junio con esta ilusión, es un premio para esos que han sufrido todo el año". Una sobre la que destacaba que: "estarán los más apasionados por el equipo que han sufrido durante el primer tramo de la temporada y que quieren disfrutar del equipo, los que hayan mantenido el equilibrio entre lo malo y lo bueno y los que no han confiado, pero lo más importante es que el pensamiento sea ir a una durante la eliminatoria".
"Son tres 'playoff' consecutivos, este club hace las cosas muy bien y creo que no se le da valor, en un mapa futbolístico la Ponferradina es un club importante"
Eso sí, la Deportiva tiene un único deber, marcar más que el Atleti B, no les vale el empate: "tenemos que hacer un gol más que ellos, eso está claro, pero piano, piano, tenemos que hacer los 180 minutos que nos interesen. El primer partido de mañana y hasta el 60-70 de la vuelta, tenemos que estar centrados en lo nuestro y en minimizar al rival que eso hemos hecho toda la temporada".
Un rival sobre el que destacaba: "da hasta envidia, somos conscientes del rival, pero no me desvío del campo y de la euforia del partido del otro día, no tengo tan claro que quiera jugar contra nosotros. Tienen mucha capacidad para marcar y tener un ritmo alto durante todo el partido, pero si somos nosotros mañana da igual que venga Griezmann, Sorloth o Julián Álvarez, no nos cambia nada".
"Mañana estarán todos los aficionados, los que han sufrido y los que no, solo pido que vayamos todos a una, club y afición"
Las únicas dudas las dejó en el once, si la entrada de Borja Valle o el medio del campo: "Sí, a todo que sí (risas). Borja está y tengo el once claro desde el lunes".
También destacó la comida de conjura en el Valle de los Ancares, explicando que: "es bonito ver el club así con toda nuestra gente, se sufre, vienes de 10 meses donde ha habido de todo, aunque sea crítico me pongo en la piel de la gente, aunque no lo parezca, pero son tres 'playoff' seguidos, eso no es suerte. Son tres llamadas a las puerta del ascenso y eso significa que se ha hecho algo bien y podemos hablar de muchos proyectos, que hacen 'playoff' un año y ya, pero este club lleva tres. La Ponferradina en un mapa futbolístico es un club importante y profesional, a veces tengo la sensación de que se valora más desde fuera que los de aquí, quizás el día que nos llevemos un susto gordo la gente valore todo esto, mirad al Zaragoza, hay que valorar lo que uno tiene".
Por último, ha hablado de la relación personal con los jugadores, esa que ha cambiado el chip del equipo: "me pongo siempre con el futbolista, el hecho de serlo yo también me hace entenderlos, no puedes hablarle también a Keita que a Borja Valle, más que la distancia entre míster y plantilla, necesito saber más de ellos y eso te hace tener una relación más cercana".