A 15 minutos del final del partido de la Cultural frente al Éibar llegaba un debut, el del joven de 20 años Alejandro Morante, por quien De la Barrera apostaba en un momento crucial de la temporada. Cumplía el joven jugador formado en la cantera del Racing de Santander, que ganó cinco de los seis duelos que tuvo, sólo falló uno de los cuatro pases que intentó y completó el regate que buscó, sumando a la alegría del estreno el de la victoria. Con Homam uniéndose a las bajas de Calero y Tresco, contra el Burgos se le abren de lleno las puertas de volver a tener protagonismo al extremo, que analiza en una entrevista de La Nueva Crónica cómo fue su llegada al club y cómo vivió ese momento inolvidable de su carrera.
-¿Cómo está? ¿Se le ha bajado ya ese subidón del debut o aún continúa?
-Ya he bajado de esa nube de excitación, con el paso de los días y los entrenos sigue estando pero ya no se nota tanto, vas rebajando el nivel y poco a poco vuelves a la normalidad.
-Sólo se había hecho una sustitución, quedaban todavía 15 minutos y de repente De la Barrera le llama para salir. ¿Qué piensa en ese momento?
-No me lo creía, de hecho me señalé a mí mismo para confirmar que me estaba diciendo a mí, que no me había equivocado. Creo que habla de laconfianza de Rubén en sus jugadores y que para él da igual que sea alguien que sube de abajo, que cuenta desde el primer día o que está actuando menos, si considera que es lo mejor en ese momento recurre a ellos.
-¿Se le hicieron largos esos segundos hasta entrar al campo?
-No sé cuánto sería, si segundos, si minutos... me pareció mucho, creo que no tenía conciencia del tiempo. Tenía el corazón a mil, sólo estaba deseando que saliese el balón para pedir entrar.
-¿Hubo algo durante la semana que le hiciese pensar o intuir que ese debut se podía producir?
-A ver, es cierto que teníamos varias bajas y que justo en mi posición faltaban dos jugadores por sanción y lesiones, así que no es que te lo esperes literalmente, nadie en una situación así lo hace, pero sí que te puedes oler que si hay un día en el que tienes opciones es ese.
«De la Barrera me dijo que no estuviese nervioso, que fuera a por el lateral y que me dejase la vida defendiendo»
-Se ve cómo, justo antes de salir, De la Barrera le agarra y le da una arenga que tiene pinta de ser muy enérgica...
-Sí, es que es un entrenador muy expresivo y muy directo con sus jugadores, que a mí me gusta eso. Me dio indicaciones y sobre todo me motivó, me vino bien para quitar nervios.
-¿Recuerda qué mensaje le trasladó?
-Que no estuviese nervioso, que fuera a por el lateral y que después me dejase la vida defendiendo.
-Habla de los nervios, ¿en qué momento se quitan? ¿Hay muchos al salir?
-A ver, nada más entrar miras todo el campo, piensas en lo que te acaba de pasar e impresiona. Pero fue tocar la primera bola y mi cabeza dejó de pensar, me salió todo automatico, que no controlaba el cuerpo ya, lo hacía todo la cabeza solo, pero la verdad es que desde que entré en el partido tuve cero nervios.
«Fue tocar la primera bola y mi cabeza dejó de pensar, me salió todo automático y tuve cero nervios»
-Sólo un duelo perdido, únicamente un pase fallado... los números apuntan a un buen debut. ¿Le quedó también esa sensación de haber estado bien?
-Mis sensaciones al acabar el partido fueron buenas para ser un debut. Salí bastante contento y, viendo el partido repetido sigo manteniendo esa posición, no fue el mejor partido de mi vida pero sí uno bueno y pude ayudar al equipo.
-Y muchas jornadas después con victoria, que ayuda a que la alegría que ya provoca el debut sea aún mayor...
-Sí, el equipo lo necesitaba y aunque llega en un momento un poco tardío mantiene la ilusión y las esperanzas.
-Echaría humo el móvil tras el partido, ¿al ser inesperado tenía a alguien cercano en la grada o a nadie?
-Sí, mi padre y mi madre estaban, y luego la verdad es que el móvil ha estado con muchísimas notificaciones...
-¿Qué le dicen al terminar?
-Al acabar el partido, tras dar la vuelta con el equipo para aplaudir a la afición, lo primero que hice fue irme directo para ellos y la verdad es que se les notaba la emoción en la cara. Si yo estaba ya muy contento me puse el doble por ellos, porque sé todo lo que han luchado por mí y saben que este era mi sueño.
«Si ya estaba muy contento, al notar la emoción en la cara de mis padres me puse el doble, saben que este era mi sueño»
-¿Y los compañeros? Porque se vio a muchos irse al terminar directos a abrazarle...
-Hay buen grupo y buen ambiente, me venían a darme la enhorabuena. Al final ellos saben lo que cuesta debutar en el fútbol profesional y al haberlo vivido son más conscientes de lo que eso supone.
-También es fruto todo de su apuesta personal. Juega siempre en la cantera del Racing pero a la estructura de la Cultural llega tras pedir hacer una prueba. ¿Por qué se decide a ello?
-Vine principalmente por estudios, quería hacer CAFYD (antiguo INEF) e hice la prueba con el filial de la Cultural. Me cogieron, pero resulta que luego no me dio para estudiar por la nota de corte y debía decidir si volver a Santander o quedarme. Decidí quedarme, era una apuesta a cara o cruz y al final lo hice y estoy estudiando Magisterio, que es algo que también me gustaba y atraía, el poder ser en el futuro profesor.
-Visto que ha terminado debutando en Segunda, con lo que eso puede suponer para el futuro, parece que no fue mala la decisión.
-Lo piensas ahora habiendo vivido todo y ha sido la mejor decisión que he tomado en lo que llevo de vida. Estoy muy contento, aunque al principio me costó bastante y tuve días de dudas.
«Vine por estudios e hice una prueba. La pasé, pero al final no me dio la nota y debí decidir si me quedaba o volvía a Santander. Al final ha sido la mejor decisión de mi vida»
-Es verdad que el número de partidos con el filial, que roza los 20, está condicionado porque tuvo dos lesiones.
-Me costó entrar en dinámica con el equipo y tras los dos o tres primeros partidos siendo titular me lesioné. Fue una microrrotura que debía haber sido de un mes, pero al segundo entrenamiento tras volver tuve una recaída con otra microrrotura. Al final lo pude compensar: he jugado, me adapté y ayudé.
-Y llega De la Barrera y empieza a contar también en el primer equipo.
-Mis dos primeros entrenamientos fueron con Ziganda, un día aquí en León y el que fue en Mareo, pero es cierto que fue con Rubén con quien empecé a contar de forma más habitual. Llevaba dos convocatorias antes del debut, estaba subiendo un día a la semana y desde la semana pasada estoy ya en dinámica completa con ellos yendo a entrenar todos los días.
-Para los que sólo le hayan visto en el cuarto de hora frente al Éibar, ¿qué tipo de jugador es Morante?
-Soy un extremo al que le gusta recibir tanto al pie como al hueco, agresivo, profundo y muy vertical, y que defensivamente creo que no me ahorro ningún esfuerzo y si puedo siempre voy a ayudar. Mi mentalidad es que el extremo no está solo para atacar sino también para defender, y hay que adaptarse al momento de cada partido.
-Dado que Calero y Tresaco seguirán de baja, y que además tampoco estará Homam, las opciones de que también salga ante el Burgos crecen...
-No quiero adelantarme a nada, nunca se sabe. Las circunstancias al final condicionan porque las bajas son las que son, pero con la ayuda de los compañeros todo es más fácil y si vuelve a llegar la oportunidad estaré preparado.
«Soy agresivo, profundo y vertical. Me gusta recibir al pie y al hueco y no me ahorro ningún esfuerzo en defensa»
-Tras llegar, conseguir tener algo de continuidad sería importante también de cara al futuro de su carrera.
-Pienso que una vez que se cumple un sueño no te puedes conformar con haber debutado. Es un paso enorme y del que estoy súper orgulloso, pero ahora hay que ir ya a por el siguiente sueño.
-¿Y cuál es?
-Poder contar con más oportunidades, minutos y ayudar al equipo a que consiga librar la categoría.
-¿Cómo de optimista es? ¿Es de los que se analiza todo lo que le queda a los rivales y hace sus cuentas?
-Yo sí que miro todos los resultados y partidos de los rivales porque al final no dependemos de nosotros. Intento ser optimista, yo creo que hay que serlo porque lo contrario sería salir con medio partido perdido. Creo que se puede conseguir la salvación, es difícil pero está ahí la posibilidad y hay que buscarla.
-¿Y el año que viene? ¿Tiene contrato? ¿Tras esto aspira a hacer la pretemporada e intentar quedarse en el primer equipo?
-Lo más seguro es que siga aquí el año que viene, sí, pero con lo del primer equipo no me quiero adelantar. Si en pretemporada me dan la oportunidad y puedo hacerla lo daré todo e intentaré convencer al entrenador, al equipo y a mí mismo, buscando aprovechar todas las ocasiones de que disponga. Pero en principio yo cuento con ser jugador del filial y a partir de ahí se verá.