Fue la gran sorpresa de Rubén de la Barrera frente al Éibar. Porque a 15 minutos del final, cuando sólo había hecho una sustitución y la Cultural ganaba 2-0, el técnico hacía debutar a un joven jugador del filial para renovar la banda, sentando a Collado y colocando a un Lucas Ribeiro ya cansado arriba.
Ante las bajas de Calero y Tresaco le llegaba la oportunidad que venía rondando a Alejandro Morante, que no había contado para el primer equipo en toda la temporada pero sí en el último mes y medio con el gallego, hasta el punto de que era ya su tercera convocatoria en los seis últimos partidos de liga, pues entró en la lista en Granada y frente al Cádiz.
Pero, ¿quién es Alejandro Morante? Se trata de un extremo izquierdo de 20 años recién cumplidos, pues los hizo a finales de abril, que nació en Santander y llegó este verano a la cantera de la Cultural, después de jugar toda su carrera en un Racing de Santander en cuyo juvenil jugó durante tres temporadas más de 28 partidos en cada una en División de Honor.
Capaz de jugar en los dos perfiles, destaca por su esfuerzo durante los partidos y por encarar y desequilibrar, con capacidad en el uno contra uno para sacar centros y tiros
Sin embargo, este verano vino a prueba al conjunto culturalista y tras hacer la pretemporada con el Júpiter convenció dentro del club por su potencial y se le hizo sitio en un filial donde ha sido importante siempre que ha estado disponible, si bien se ha perdido dos largos tramos de la temporada por lesión.
17 partidos, 12 de ellos de titular, ha terminado jugando con el filial en Tercera, si bien menos de 1.000 minutos le han valido para hacer cuatro goles, quedándose a sólo uno de los máximos anotadores del equipo.
Cumplió en su estreno un Morante que se trata de un jugador que encara y desequilibra, con capacidad en el uno contra uno para sacar centros y tiros, capaz de jugar en ambos perfiles y que destaca por su esfuerzo y por no parar de correr durante los encuentros.