«Es el palmarés del Campeonato Provincial de lucha leonesa el que convierte a las leyendas locales en nombres para la historia general de los viejos aluches. Hasta entonces los grandes enfrentamientos eran de un pueblo contra los visitantes, aquella localidad que celebraba su fiesta contra los comarcanos que acudían a ella; o, algo que está en la genética de nuestra convivencia, un pueblo frente al vecino. Son recordados los enfrentamientos, por ejemplo, de Prioro y Morgovejo, por citar uno muy recordado». Así cuenta la Historia de la lucha leonesa (J.A. Robles, F. Fernández) la importancia del corro que hoy celebra una nueva edición (a las 17.30 horas) en el Pabellón Municipal de Matallana de Torío. Por la mañana, a las 11.30 horas, se disputa la competición de base.
«Es un día, un corro especial ya que al ganar el nombre se convierte en el último de una larga lista histórica, desde 1931»
«Es un día, un corro, especial pues al ganar su nombre se convierte en el último de una lista que abría Juan Antonio Suárez, El Sastrín de Rucayo, en 1931, campeón de ligeros y Cinto de Honor de aquella primera edición. Siempre ocurre en los provinciales, que algún histórico luchador lleva en su cinto ‘de vestir de calle’ una hebilla de plata, que es como decir que luce el orgullo de ser Campeón Provincial de lucha leonesa».
Los últimos en hacerlo fueron Bea Riaño, Priscila y Edi en femenina y Florián ‘La Roca’, Adri y Pedro ‘El Kamikaze’ en masculino en el 2024
Durante tiempo hubo un curioso debate sobre el año en el que se celebró el primer Campeonato Provincial, pues unas veces se decía que fue en 1930 y en otras se llevaba hasta 1932, dejando curiosamente la fecha real en medio: 1931. Un titular del día 28 de septiembre de 1931 del periódico La Democracia, el rotativo que dirigía Miguel Castaño, no deja lugar a dudas: “1º Campeonato Provincial de Aluches en León”, y desvelaba allí que se había celebrado el día 27 (de septiembre) con una excelente acogida, tenor de lo que se podía leer en la crónica del mismo: «Se movilizaron núcleos de gentes pueblerinas que pocas veces vienen a nuestra capital. La plaza presentaba un animadísimo aspecto, pues tanto en los tendidos como en el redondel, donde se colocaron bastantes sillas, había mucho público».
Ha pasado casi un siglo desde la hazaña de El Sastrín y la magia de este título sigue siendo la misma; la hebilla de plata, el escudo de la Provincia e inscribir tú nombre con los más grandes. Los últimos en hacerlo, en 2024, fueron Bea Riaño, Priscila y Edi, en femenina; y en masculino Florián, La Roca, Adri y Pedro El Kamikaze. Saber quienes les suceden es lo que se dirime esta tarde en Matallana de Torío, que acoge el corro que te lleva directamente a la historia de la lucha leonesa, que no hay premio mayor.