Maristas y marxistas

Exjugadores del Ademar son noticias lejos de las canchas: un diputado abertzale, un abogado mediático, un respetado y valorado catedrático y filósofo, un imputado en la Púnica, un banquero, el seleccionador...

Fulgencio Fernández
21/12/2014
 Actualizado a 19/09/2019
Xavier Mikel Rekondo fue lateral y pivote del Ademar y, en la actualidad, es portavoz de Bildu en el Congreso, donde combina la seriedad con gestos de protesta
Xavier Mikel Rekondo fue lateral y pivote del Ademar y, en la actualidad, es portavoz de Bildu en el Congreso, donde combina la seriedad con gestos de protesta
La escena es de hace unos pocos días. Se debatía en el Congreso de los Diputados la nueva ley de seguridad ciudadana y uno de los oradores, el portavoz de Bildu, se puso en la boca una mordaza para hablar, para denunciar lo que él (y otros diputados)llaman la ‘Ley mordaza’. La vicepresidenta Celia Villalobos, que presidía en ese momento, montó en cólera.

- Señor Errekondo, ¡Por favor, quítese esa maldita mordaza! Aquí se viene a hablar.
Y el señor Errekondo, un tipo enorme y muy serio, se la quita y abandona la tribuna, pero lo hace cantando una canción de un grupo punk vasco, seguramente poco habitual en los gustos de los parlamentarios, Eskorbuto. «Mucha policía, poca diversión, un error, un error, mucha policía, poca diversión, ¡represión, represión!».

Yel tipo enorme y serio se va. No es la primera vez que sorprende. Con la Ley de Educación sacó dos libros y se los puso en los brazos extendidos a modo de viejo castigo. Errekondo es un tipo serio pero duro.

Como era de jugador de balonmano. Serio pero muy duro. Un tipo que, a buen seguro, este fin de semana volverá a mirar para León pues el balonmano es protagonista en esta tierra. También el equipo en el que se retiró en 2002, el Ademar. Como mira de reojo para el proceso de Urdargarín, su compañero de selección, su amigo más cercano en el Mundial del 93. Pero tal vez ya pagó el peaje de la vieja amistad accediendo a darle la mano al Rey (el suegro de Iñaki) en la foto más esperada y repetida de la última legislatura.

En estos días que el balonmano y el Ademar protagonizan la actualidad regresa el recuerdo de aquel ex jugador marista, que entonces se llamaba Xabier Mikel o Recondo. Un tipo serio. Entregado, muy profesional, aunque quienes compartieron con él conversaciones, como nuestro compañero Roberto Fernández, saben que «no sacaba el tema pero, sí salía, no escondía sus ideas y las defendía». Lo llevaba en la sangre, su padre era un batasuno militante, su hermano estuvo en prisión, su hermana tuvo cargos en HB.


Un ademarista que vuelve. Pero no es el único. Por este equipo, que tuvo en su primera Junta Directiva a Victoriano Crémer, han pasado personajes de todo tipo con protagonismo mucho más allá de las canchas.

Sin ir más lejos, para quienes sigan las cadenas de televisión por las mañanas, muy aficionadas a los sucesos, es un nombre habitual el del abogado José Duarte, defensor del conductor de la retroexcavadora implicada en un accidente con un autobús en Castuera, en el que murieron 5 personas.

Pepe Duarte, Fredy Marcos o Manolo Cadenas


A muchos leoneses les sonará la cara del letrado. No en vano es aquel Pepe Duarte que, con cara de niño y nula experiencia en el balonmano de élite pues había entrenado a juveniles, se hizo cargo del Ademar en una etapa muy complicada. Dejó su impronta y ascendió a aquel equipo a la Asobal con planteamientos realmente atrevidos y mucha personalidad, pese a la nefasta gestión económica que le llevó a tener problemas incluso para pagar su piso en León. Mucho podría contar su mano derecha aquí, el gran Mariano Beaumier. Estas circunstancias extradeportivos le fueron alejando del deporte —aunque regresó durante años a ver partidos del equipo— y acercando a su nueva profesión, en la que sigue siendo un tipo diferente.

Ahora bien, un tipo diferente, y ejemplar, es el catedrático y escritor Alfredo Marcos Martínez, para los aficionados ademaristas Fredy Marcos.

Fredy fue un excelente extremo. Veloz, técnico, capaz de lanzar con las dos manos, disciplinado, callado. Su calidad no pasó inadvertida y fue fichado por el potentísimo Barça, aunque acabó jugando en Gerona pues Fredy ya tenía muy clara la importancia de su formación académica y así mientras jugaba al balonmano escribió la primera y brillante linea de su espectacular currículum académico: «Licenciado en Filosofía por la Universidad de Barcelona con premio extraordinario. Doctor en Filosofía por la Universidad de Barcelona, con la tesis titulada: ‘El papel de la información en Biología. Sobre el sentido del concepto de información y de las teorías de la información en sus aplicaciones a la Biología’».

Era la primera linea. No hay en una página espacio para contar la biografía de aquel Fredy que como doctor Marcos es una autoridad reconocida en bioética y ética ambiental, novelista de éxito con una obra protagonizada por Sócrates, articulista, catedrático... Tener olvidado a un personaje así es uno de esos lujos que sólo se permite León.

Habría muchos ademaristas singulares. De la primera época habría que recordar a Cascallana, fichado para el Atlético de Madrid, al que vinculó su carrera después como preparador físico, siendo la eterna mano derecha de Luis Aragonés. En la generación de los primeros campeones de España juvenil estaban Evaristo del Canto (controvertido director general de Caja España)o Maximino Robles (general de división); también fue uno de los pioneros Jesús López, Suso; o un tipo tan especial como el recordado Katanga, practicante de lucha libre en Estados Unidos y habitual en los concursos de pulsos.

Sin olvidar nunca que quien mejor encarna el espíritu del Ademar es hoy seleccionador nacional: el gran Manolo Cadenas, el de «esto es León».
Lo más leído