El primero en hacerlo ha sido Lucas Domínguez que vuelve a su país para jugar en el Palestino. El central chileno ha sido una de las grandes decepciones de la temporada. Y es que a pesar de que su crecimiento se había estancado tras su paso por el Colo Colo, su juventud y el aval que supone haber sido convocado con la selección absoluta de la mano de Marcelo Bielsa presagiaban que el salto a Europa podía volver a relanzar su carrera deportiva.
Sin embargo al zaguero las cosas no le salieron bien desde el primer momento. Al interminable carrusel de trámites y solicitudes que alargaron su llegada durante semanas, se unieron las dificultades para adaptarse a un fútbol totalmente diferente al sudamericano, mucho más rápido y exigente en el apartado físico. ¿El resultado? A pesar de llegar con la vitola de jugador importante y de que Manolo Díaz solo contaba con tres centrales puros - Alan Baró, Alberto Aguilar y el propio Lucas Domínguez - en la plantilla, su protagonismo fue intermitente y tuvo más sombras que luces.
El Betis marca su trayectoria
Si algún equipo ha marcado el paso de Lucas Domínguez por la Deportiva ese ha sido el Betis. La goleada (4-1) de la primera vuelta en El Toralín fue una de las primeras oportunidades del chileno como titular y a pesar de hacerse con el puesto de manera indiscutible, era un habitual para Manolo Díaz... hasta el partido de la segunda vuelta.
El duelo del Villamarín significó su desaparición, llegando a quedarse fuera de la convocatoria en varias ocasiones y a pesar de que un viaje relámpago a su país le sirvió para aclarar sus ideas y volver a entrar poco a poco a los esquemas de Manolo Díaz, su periplo en la Deportiva terminó con su expulsión en Mallorca.