
No vendrá un equipo de superior categoría como el Ourense al Palacio el 7 de enero. Y sobre todo no habrá recompensa económica por ser el último Segunda FEB superviviente, si bien los 15.000 euros que podían suponer un refuerzo importante en Navidad se habían puesto ya casi imposibles al dar la sorpresa ante Melilla un Morón que había quedado mejor en la fase de grupos que servía de desempate.
Y es que la Cultural dijo adiós a la Copa al lado de la meta después de dejar escapar el triunfo en un final lleno de malas decisiones con el que echaron por tierra su buen hacer previo en un partido en el que fueron casi siempre por delante y cayeron 76-74 en la pista del Logrobasket.
Porque sólo había ido hasta el final el conjunto riojano arriba en un primer cuarto de alternativas, en el que la Cultural empezó mandando con dos triples de Deng (haría sólo cuatro puntos más un jugador que sigue aportando muchísimo menos de lo que se necesita del que ocupa la plaza de extracomunitario) y los mejores minutos de McKay como culturalista; pero a base de triples de Montero los riojanos reaccionaban y llegaban a coger los cinco puntos (19-14) que acabaría siendo su máxima.
El premio económico, gran aliciente, se había escapado ya prácticamente al eliminar Morón a Melilla
Sin embargo, tras el 24-23 de inicios del segundo cuarto, la Cultural cogió una delantera que tardaría muchísimo en volver a perder. Con buenos minutos defensivos se disparaban hasta ponerse nueve arriba (33-42) al filo del descanso, al que se iban sólo con tres de renta tras un pésimo final con una falta de tres tiros y una pérdida seguida de triple del rival.
No sería el peor cierre de un cuarto que harían los leoneses, que cerraban el tercero con cinco puntos de ventaja (52-57) y tras haber ido siempre en él por delante, pero recibían un parcial de 7-0 que les ponía mucho tiempo detrás por después en el inicio del último.
Pero en un momento crítico, con el 62-59 que podía haber sido peor de no ser por los tiros libres fallados por los riojanos, apareció Dylan Hayman para dar un recital que debería haberle convertido en el héroe del pase.
11 puntos seguidos de un Hayman increíble pusieron a la Cultural 5 arriba a tres minutos del final, pero ahí encajaron un parcial de 7-0
Nueve puntos seguidos metía el mejor jugador de la Cultural, incluido un dos más uno tras rebote ofensivo, liderando un parcial de 1-9 que colocaba cinco arriba (63-68) a los leoneses, que con un tiro en suspensión hacia atrás espectacular de Hayman lograban entrar a los tres minutos finales teniendo todavía cinco puntos de renta (65-70).
Pero incomprensiblemente, pese al momento increíble de Hayman y más en comparación con el del resto, el tiro que fallaría en el ataque siguiente sería el último que lanzaría un jugador al que debía ser obligación buscar pero se olvidaron de dar balones los leoneses en los dos minutos y medio finales.
Tres minutos eternos se pasó la Cultural sin anotar, con un fallo en un buen tiro de Van der Heijden y dos seguidos de Didac Cebolla, uno solo bajo canasta y un tiro de dos muy lejano que ni tocó aro, encajando un parcial de 7-0 que les hizo estar 72-70 y con bola para Logroño a falta de 32 segundos.
Con banda a cuatro segundos para empatar o ganar el partido, la Cultural ni tiró tras perder el balón Domínguez en el saque
Aún tuvieron más balas, pero les ‘mataron’ los tiros libres. Porque Van der Heijden robó, le hicieron falta (podía haber sido antideportiva, como también el codazo que dejó noqueado a Rodrigo Llamas en el ataque previo), pero falló un libre, obligando a hacer falta y metiendo los dos suyos Niang.
Hizo falta Logrobasket para evitar el triple a Domínguez, que falló un tiro libre que parecía capital, pero los errores desde la personal de Montero abrieron la puerta a la esperanza a los leoneses, que tras tiempo muerto sacaban de campo contrario con dos abajo a falta de cuatro segundos.
¿Buscar una canasta bajo el aro para empatar? ¿Intentar el triple para ganar? Ni se llegó a saber, pues ni siquiera pudo poner la bola en juego la Cultural, perdiéndola Domínguez en el saque de banda y certificando con ello el adiós a la Copa de España.