La nueva vida de la Cultural en Segunda

El salario mínimo será de 77.500 euros y el club recibirá cuatro millones y medio fijos por televisión, dependiendo el resto del puesto y la "implantación social"

Jesús Coca Aguilera
11/06/2017
 Actualizado a 18/09/2019
Los jugadores de la Cultural celebran el ascenso de categoría. | MAURICIO PEÑA
Los jugadores de la Cultural celebran el ascenso de categoría. | MAURICIO PEÑA
Segunda A es un salto deportivo muy importante, pero sobre todo descomunal en términos organizativos y económicos. Muchos cambios tendrá la Cultural en su nueva vida en la categoría de Plata del fútbol español, que incrementarán notablemente un presupuesto que puede pasar de dos millones a rondar los ocho.Mucho de ello se irá en salarios, cuyas características se regulan por el convenio del fútbol profesional publicado en diciembre de 2015 en el Boletín Oficial del Estado (BOE), y que refleja que los futbolistas deben tener garantizadas «unas retribuciones mínimas por temporada» de 77.500 euros más el IPC, en los cuales se incluye la prima de fichaje, el sueldo mensual (que no puede ser inferior a 4.000 euros) y las primas de partidos. Eso sí, puede haber un máximo de tres jugadores, menores de 23 años, que se queden en 72.500.Los futbolistas tendrán dos pagas extraordinarias y existe un plus de antigüedad por el cual, por cada dos años de vinculación de un integrante con el mismo club, tendrá que recibir una prima de un 5% de su sueldo mensual.La Liga fija un tope salarial a cada club en función de ingresos, gastos y deuda; podría rondar los 4 millones Grandes cantidades que contribuye a pagar sobre todo la importante cantidad que se recibe en cuestión de derechos televisivos. Y es que el 70% del dinero de esa materia que reciben los clubes de Segunda A se reparte de forma lineal, lo cual supone que la Cultural vaya a cobrar un mínimo de 4 millones y medio de euros por ese concepto.El otro 30%, que supone casi 43 millones de euros, se divide en función de doscriterios, que reparten cada uno la mitad de esa cantidad y que vienen regulados en el Real Decreto-ley 5/2015.Así pues, más de 21 millones se reparten en función de la clasificación de la última temporada, yendo el reparto desde el 17% que se lleva el primer clasificado hasta el 0’25% del último. 

¿Los otros 21 millones? Van por lo que se denomina como implantación social, criterio determinado en dos tercios por «la participación en la generación de recursos por la comercialización de las retransmisiones televisivas» y en un tercio por «la recaudación en abonos y taquilla media de las últimas cinco temporadas».

Unas circunstancias que provocan que, tradicionalmente, los clubes recién ascendidos sean los que menos acaben recibiendo por este concepto... al igual que son a los que menos techo salarial permite la liga.

Y es que, a principios de temporada, la LFP fija para cada club la cantidad máxima que se pueden gastar en salarios, basado tanto en la previsión de ingresos y gastos para la temporada, como en las deudas del club.

El club deberá colocar tornos. En capacidad no hay problema, pues se exigen 6.000 asientos, que deben ser numerados En el caso de los recién ascendidos este año, y dejando aparte el caso del Sevilla B que es diferente al ser un filial, tuvieron 4’2 millones el Cádiz, 4 el UCAM Murcia y 3’4 el Reus, estando situados los tres entre los ocho con menos disponible. ¿El año anterior? Tuvieron 3’25 el Huesca y 3’17 el Nastic (entre los cuatro que menos), ascendiendo a 6 el del Oviedo por su respaldo social en Segunda B y siendo el otro un filial como el Athletic B.

Además, la LFP también obliga a cumplir determinados requisitos en los estadios. En cuestión de capacidad el Reino de León no tiene problemas, pues sus 13.400 espectadores superan de sobra los 6.000 exigidos (no lo haría así con los 15.000 de Primera); ni tampoco en el aspecto de las cabinas, exigiéndose al menos cuatro para radio y dos para televisión.

Sí que habrá que poner tornos, colocados por unaSociedad Española de Fútbol Profesional que ya ha hecho público el 22 de mayo su licitación para los ascendidos que lo necesiten; y tener numerados todos los asientos del campo, algo que hasta ahora en los fondos del Reino no sucedía.
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