Con la mayoría de ellos se marcaron los leoneses una línea que no estaban dispuestos a cruzar, la de no hipotecar la próxima temporada y que fuera sólo para este final de liga, algo que no exigía un Israel Martínez que es quien ha terminado cogiendo los mandos.
Sin embargo, había un nombre con el que esa condición no hubiera existido si él hubiese querido. Y es que la Cultural intentó sin éxito que Rubén de la Barrera regresara y se hiciera cargo del equipo para este tramo final y, si así lo deseaba, para el próximo proyecto.
El técnico, que este viernes participó ayer en la Casa Botines en una charla del Centenario junto a Luis Cembranos, hubiera calmado los ánimos y vuelto a ilusionar a la hinchada tras todos los intentos fallidos de los últimos años, por lo que el conjunto culturalista intentó convencerle aprovechando que la normativa sí le permitía entrenar al no haber dirigido a nadie esta campaña.
Sin embargo, no llegó a buen puerto. De la Barrera, que reside en León y ha mantenido con los años una buena relación con la estructura del club, además de ser el favorito de gran parte de la afición, prefirió no regresar a León dado que sus planes de futuro pasan por intentar salir al extranjero en el caso de que no le llegue ninguna oferta que le interese de Segunda División.
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