El leonés Kevin Viñuela ha demostrado ser uno de los mejores atletas tanto en Triatlón Cross, como en Aquatlón. Con un 2024 brillante consiguiendo la triple corona en Aquatlón, triunfo nacional, continental e internacional, y el Europeo de Triatlón Cross entre otras muchas cosas, ahora pasa por una temporada distinta en cuanto a resultados, pero con la misma ambición que le llevó a la gloria.
En las últimas semanas, el leonés participó en escasos días en los Mundiales de Triatlón Cross, donde consiguió el bronce, y de Aquatlón donde terminó 4º, pero venía de ganar el oro, en Pontevedra. «Por un lado están los Mundiales Multideporte, todo lo que no es Triatlón en distancia olímpica, a lo que dedico más tiempo, el resto se celebran desde 2017 más o menos, en dos fines de semana seguidos. En mi caso el Triatlón Cross y el Aquatlón sé que van a ser dos pruebas que se solapan y eso te condiciona físicamente, pero luego hay otros casos, como el año pasado que fueron en Australia y donde me tuve que costear yo todos los gastos, donde decidí solo participar en el Aquatlón y lo gané. Este año eran aquí al lado y decidí ir a los dos».
Por partes, el atleta de Vegacervera primero se centró en la medalla. «Este año había mucho nivel y me hizo mucho ilusión conseguir esa medalla en el Mundial. El circuito era muy duro y eso me desgastó mucho, sabía que no podía aspirar a más que el bronce, pero es un sueño cumplido, solo me faltaba algo en el Mundial, tengo ya el Europeo y varios Campeonatos de España de Triatlón Cross, esto es el broche final».
«Pontevedra fue complicado, pudo conseguir uno de los objetivos con el bronce en Triatlón Cross, pero al Aquatlón llegue fatigado»
Y luego, en esa posibilidad de revalidar el título, que se le complicó. «Al Aquatlón llegué muy cargado y es un prueba que no perdona, cambias de estar 1 km nadando, 30 km de bicicleta de montaña y 7,5 km corriendo. El nivel era muy alto, si no te respondía el cuerpo era complicado, aún así lo competí bien, pero las molestias fueron a más y me impidieron lograr una medalla. Podía haber rechazado una de las dos competiciones, pero un Mundial es un Mundial y si el viaje es cerca de casa, no lo puedes perdonar».
Y de ahí a Marruecos, para disputar la Copa del Mundo en Saidia. «Ahí ya me encontré mucho mejor que en el Aquatlón, estaba cansado, pero no tenía esa sensación de pesadez en las piernas. La prueba era olímpica y la corrí bien, con una natación dura, pero en la bicicleta tuve una caída cuando todo se iba rompiendo, peco de ambición y en una rotonda me voy al suelo. Con ello le dije adiós a la escapada, pero bueno pude seguir y terminar la prueba. Da rabia porque se me fue una oportunidad de estar entre los 10 primeros o quizás algo más, uno siempre quiere más, pero arriesgar te a veces te lleva a esto».

Y es que así explicaba el leonés como fueron tantas competiciones seguidas y sobre todo, ese Aquatlón donde no pudo revalidar título. «En el Aquatlón me perjudicó mucho más el tema físico, mi idea nunca fue revalidad el título. Principalmente el formato ya no era correr-nadar-correr, era al revés y por otro lado el ganador venía de hacer de los mejores tiempos y ha dado un gran salto de calidad, la expectativa era estar cerca de él, pero la fatiga muscular me castigó mucho. Aún así, estoy agradecido por todo lo que he vivido, tanto en el Triatlón Cross como el Aquatlón el año pasado en Coimbra».
«Cuando ganas todo parece fácil, pero no lo es y tampoco te asegura hacerlo siempre. Los resultados matienen la llama de la ilusión viva»
No pudo tocar la gloria de nuevo, pero lo que no perdió es su gran mentalidad ganadora. «Ganar una vez no te asegura ganar siempre y eso indica que el nivel que hay es muy bueno, muchas veces cuando uno gana todo se ve muy fácil, pero no lo es. Las temporadas y los estados de forma van cambiando y llegar al 100% a estas competiciones es diferencial. El 2024 ha sido brillante, cuando consigues un pódium en una Copa del Mundo de Triatlón es cuando de verdad que vales para esto y es lo que te mantiene la llama viva, para cuando los resultados no te llegan».
En esa misma línea, el de Vegacervera no se pone un reto en el corto plazo. «Ahora mismo quiero estar centrado en la distancia olímpica. Me quiero centrar solo en los Campeonatos de España, no voy a ir al Europeo de Triatlón Cross y quería centrarme en las Copas del Mundo este año para poder correr una serie mundial, pero es complicado. A finales de verano llega mi mejor momento de forma, pero sin objetivos tan ambiciosos, estoy en manos de la Federación de si quiere dar esa oportunidad y si no llega, estaré en Copas de Europa o del Mundo, pero no un nuevo reto como un Campeonato del Mundo de Triatlón, que es lo que me falta por participar».
«La bicicleta me gusta mucho y aunque mis grandes resultados estén en Aquatlón, se que en el Triatlón es donde está el nivel de verdad»
Tampoco se decantó entre Triatlón y Aquatlón, y le fue como elegir entre mamá o papá. «El Triatlón Cross tiene las tres modalidades; nadar, correr y bicicleta, y sinceramente si las dos modalidades fueran olímpicas, en Triatlón Cross he demostrado a nivel Nacional ser el mejor y a Internacional dependiendo del circuito también. Igual tendría más opciones que en Aquatlón, que muchas veces se solapa con otros deportes y que también depende de si es; nadar y correr o correr-nadar-correr, si es este último tengo que elegir entre mamá o papá (risas)».
Aún así, en lo personal, lo tenía claro, «la bicicleta». «Me gusta mucho, entonces aunque mis resultados sean mejores en Aquatlón, no quita para que disfrute más en el Triatlón Cross. El 90% de mi preparación va destinada al Triatlón en distancia olímpica y es en donde está todo el nivel».
Por último, quizás Kevin Viñuela sea un deportista ‘distintos’ de los que no abandonó su tierra y compite con la máxima élite, y eso es una de sus esencias. «Las ayudas son iguales para todos, independientemente, de donde entrene cada uno, en ese sentido hay igualdad de condiciones. Pero estar en León me ha podido lastrar o no, por ejemplo, en el sentido de no estar en un grupo, la decisión de estar aquí está de mi lado, quizás antes no, pero no tenía opción. Estoy cómodo en casa, he tenido un crecimiento tanto personal como deportivo, al final tengo ya una vida y una estabilidad aquí y cambiar con 29 años no es fácil y no solo se mira al deporte».
