La Deportiva no solo se ha puesto manos a la obra con los fichajes de la nueva temporada, sino que también le está dando salida a aquellos jugadores con menos minutos o con los que no contaba para el nuevo proyecto de Mehdi Nafti y que aún tenían contrato con la Ponferradina. Primero fue Pau Ferrer y luego Abdoulaye Keita, ambos atacantes que llegaron en propiedad al Bierzo el verano pasado.
Keita tuvo mucho protagonismo con Nafti, pasando del ostracismo al once y el delantero toledano se lo devolvió con goles, el más importante el que anotó en Alcalá de Henares ante el Atlético Madrileño para meter a la Ponferradina en toda una final por el ascenso a Segunda División. Un jugador que llegó como extremo y que con Estévez no tuvo continuidad, pero que con el franco-tunecino pasó a ser la referencia en punta de los bercianos.
Llegó la temporada pasada desde el Getafe B como una de las apuestas de la dirección deportiva firmando por dos temporadas, pero la segunda nunca se llevará a cabo. Y es que tras 42 partidos, 4 goles y 1 asistencia, el pasado jueves el club hacía oficial la rescisión de contrato del jugador toledano, dejando ya para el recuerdo aquella tarde en Alcalá.