Es la Liga de la Amistad, pero el encuentro entre El Zulo Valderas y el Garrafe de Torío del pasado fin de semana 22 de febrero tuvo de todo menos amistoso, con el partido teniendo que ser suspendido antes de su finalización debido a una agresión al árbitro.
Y es que hubo insultos, cuatro rojas, un puñetazo y finalmente una patada por la espalda al colegiado que obligó a finalizar el encuentro antes de tiempo, y que ha provocado la "suspensión indefinida" de la competición del agresor principal.
Así, según señala el acta del encuentro al que ha tenido acceso La Nueva Crónica, el jugador Nicolae Ionut Stan, que había marcado los dos goles de su equipo (el partido iba 2-2) fue expulsado "por agredir al árbitro con una patada en la espalda", señalando que "segundos antes cogió las tarjetas y el papel donde apunto los goles y las tarjetas y de manera agresiva me las tiró al suelo de un puñetazo a mis manos".
Además de ello, dos jugadores locales del Valderas fueron expulsados por insultos, el primero por decirle "cara bobo" y el segundo por llamarle "hijo de puta", mientras que ya había habido un intento de agresión, de Ahmed Zawati Saaidi, que acabó en roja "por ir a por el árbitro con la intención de agredir con un puñetazo, siendo sujetado por los jugadores de ambos equipos y estando dicho jugador descontrolado con clara intención de agredir", motivo por el cual se le ha sancionado con cuatro partidos.
Hubo 4 rojas. De un "cara bobo", se pasó a "hijo de puta", a la "intención de agredir con un puñetazo" y finalmente a la "patada por la espalda"
Más allá de las sanciones individuales, se ha cerrado dos partidos el campo de El Zulo Valderas, pues a lo sumado el Comité de Competición expone la "omisión de ayuda y socorro por parte de los responsables del equipo local, el "desamparo del colegiado antes, durante y después de los hechos estando solo ante todo lo que pudo ocurrir y ocurrió", y la "omisión a la hora de proporcionar los honorarios del colegiado, siendo este el que tuvo que ir a reclamarlo".
Según informan integrantes de la competición, el árbitro ha presentado una denuncia, con un Policía Nacional que jugaba en el equipo contrario dando fe de lo sucedido para la misma.