
Dicen que muchas veces las segundas oportunidades salen bien, y si no es así que se lo digan a Antonio Morales y al Clínica Ponferrada. El pívot murciano regresaba este viernes al conjunto berciano y el sábado brilló más que nunca, sin dejar de lado el tremendo hacer de Cera, que se quedó a una asistencia del doble-doble, para la espectacular remontada de los de Oriol Pozo ante Gijón con el 62-70.
Con una primera parte ajustada, los locales dieron un pase muy grande hacia delante para llegar a ponerse de 10 puntos, 52-42, pero que Ponferrada rebajaría con el 2 + 1 de Cera al 52-47 ante del último cuarto. Fue allí donde los de Oriol Pozo sacaron su mejor versión para darle la vuelta a un partido que para nada fue sencillo y que hasta el último minuto estuvo lleno de tensión.
Perdía Ponferrada 52-42 y desde ahí y con un parcial de 0-19 le dio la vuelta a un partido que llegó con tensión a un final que fue feliz
Sumando los minutos finales del tercer cuarto y los primeros del cuarto, Clínica Ponferrada puso un parcial de 0-19 para pasar de perder de 10 a ponerse 9 arriba. Todo con un Romero que anotó 5 puntos en cuestión de segundos, un Morales que llegaba ya a los 10 rebotes y un Cera que no paraba de repartir asistencias hasta llegar a las 9.
Todo hasta que Gijón lo cortó con un triple, pero de nuevo un triple de Romero y otro de Morales, que ya confirmaba su redebut por todo lo alto, ponía a Ponferrada en la máxima del partido, de 14 (55-69). Pero Gijón no se rindió y a 1:21 minutos para el final anotó cinco puntos que ponían la distancia a solo nueve puntos y con milagro por llevar a cabo. Uno que no ocurrió, lo defendió muy bien Ponferrada con un nombre por encima de cualquiera, Antonio Morales, para terminar ganando de 8, 62-70, dejando así la mala racha de dos derrotas consecutivas antes de cerrar el año.
Morales se volvió a vestir de blanquiazul para sumar 14 puntos y 10 rebotes, doble-doble, y un Cera que lo rozó con 10 y 9 respectivamente
¿Antes de todo ello? Mucha igualdad con las pilas cargadas por parte de los dos equipos y donde nadie conseguía una gran distancia en el marcador. Hasta que llegó una triple acción; anotó de tres Treviño, lo defendió y recuperó Morales y Bergens en la transición anotaba los libres para poner el 10-15 y coger algo de aire. Todo terminó con esa distancia de 5, pero con Bergens protestando y llevándose la técnica que abriría el segundo cuarto.
Uno en el que todo siguió igual, pero tuvo dos momentos claves, primero el parcial de 8-0 de Gijón para ponerse por delante (30-29) y la reacción de Treviño con 5 puntos para el 0-5 y ponerse de nuevo por delante. Desde ahí, el partido se fue a un descontrol total hasta el descanso que dejó a Ponferrada ganando por la mínima, 34-36.
El tercer cuarto comenzó con mucha energía, hasta que los locales pusieron la gran distancia de 10 con un parcial de 9-0 y desde ahí, la gran reacción de Ponferrada para ganar el primer partido del año y cerrar la primera con un global de 9-4.