Aunque en los últimos años la Liga de Fútbol Profesional (LFP), la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE) se han puesto las pilas para evitar que los morosos campen a sus anchas en el fútbol español, la reciente lista de morosos publicada por el Ministerio de Hacienda demuestra que la mano dura es selectiva.
Clubes como Murcia o Elche perdieron la categoría por sus deudas con el fisco (los pimentoneros bajaron a Segunda B en la temporada 2014/2015, los alicantinos a Segunda el año pasado), pero son varios los clubes que siguen sin estar al día de sus obligaciones fiscales creando un desequilibrio que termina castigando a los que sí cumplen día a día y juegan limpio desde el punto de vista económico.
Como la Deportiva. El conjunto berciano es citado a nivel nacional como un ejemplo de gestión financiera, pero salvo cambio drástico durante las próximas semanas (el presidente de la LFP, Javier Tebas, ya anunció que no se produciría ningún descenso administrativo esta semana), verá como es el Elche, con 9,4 millones de euros de deuda con Hacienda, dos más que el presupuesto de los blanquiazules para la última temporada, el que compite en la recién bautizada como Liga 2 mientras los bercianos vuelve a la división de bronce.
En Segunda B también son varios los casos de deudas astronómicas. El Recreativo de Huelva, que estuvo al borde de la desaparición, la saldó con futbolistas y trabajadores ‘in extremis’, evitando el descenso a Tercera División que hubiera supuesto su tumba deportiva, pero sigue debiendo 13,5 millones de euros a Hacienda.
Más cercanos son los casos de Murcia (10,6) o Racing de Santander (9,8), equipos con los que se ha visto las caras la Cultural en las últimas temporadas en el Grupo I y que han luchado por el ‘playoff’ de ascenso.
El Guadalajara, caso aparte
El descenso administrativo del Guadalajara en 2013 no fue por deudas con Hacienda y no se puede comparar con los últimos casos. La LFP descendió al conjunto manchego por «incumplir los requisitos que dicta la Ley del Deporte y la Comisión Mixta en cuanto a la conversión de los clubes en sociedades anónimas deportivas».El Comité de Disciplina hizo pública la decisión con la Liga Adelante todavía pendiente de desenlace, lo que generó suspicacias entre los implicados.