No era sólo una última jornada. Era el cierre de una temporada, el final de un camino lleno de aprendizaje, esfuerzo y, sobre todo, ilusión. Los Grumetes benjamines de Rollers In Line León pusieron el broche a su participación en la Liga de Hockey Línea de Castilla y León en Aranda de Duero, y lo hicieron dejando una huella que va mucho más allá de los resultados. Esta historia no se mide sólo en goles. Se mide en lo que hay detrás.
En un grupo de niños y niñas que, en su primer año en la categoría (y para muchos en su primera liga), han conseguido terminar cuartos de 11 equipos, con 7 victorias en 10 partidos. Un logro que habla de talento, sí, pero sobre todo de compromiso y evolución.
Se mide también en la figura de su entrenadora, Elisa Cárcel, que ha sabido construir mucho más que un equipo: ha creado un grupo unido, donde cada jugador cuenta y donde lo más importante es disfrutar del camino.
Y se mide, por supuesto, en las familias. Kilómetros, fines de semana, apoyo incondicional. Sin ellos, nada de esto sería posible.
El equipo formado por Josh Vidal, Jon Goicoechea, Candela Andrés, Leo García, Marín del Olmo, Sebastián de la Mata, Markel Goicoechea, Lucas Morán y Marvin Geijo ya ha demostrado que esto es solo el principio.
Mención especial merece Marvin Geijo, que cierra la temporada como segundo máximo goleador de toda la liga. Un reconocimiento individual dentro de un éxito colectivo.
Porque al final, más allá de clasificaciones, los Grumetes han conseguido algo más importante: crecer, competir… y enamorarse de este deporte. Y eso, sin duda, es la mayor victoria.