Y es que no fue una semana fácil para el ariete. Fue uno de los grandes señalados tras el empate ante el Racing, un partido en el que el castellano manchego tuvo varias ocasiones para sentenciar pero no acertó con los tres palos llegando a pecar de un exceso de individualismo en algún momento.
Sin embargo Díaz lo tuvo claro. El partido se ajustaba como anillo al dedo al de Daimiel: un rival que adelanta las líneas presionando la salida de balón y que concedía mucho espacio a la espalda de la defensa. Dicho y hecho. El delantero fue una pesadilla constante para la defensa y libró una verdadera batalla contra la pareja de centrales de los alfareros, una lucha que no pasó inadvertida para nadie, ni siquiera para el colegiado catalán, Medié Jiménez, que tuvo que intervenir en varias ocasiones para rebajar el exceso de fogosidad de unos y otros.
Si bien su trabajo no encontró la recompensa del gol, de sus botas nació la jugada del tanto de Acorán. Lo hizo todo bien; supo aprovechar el error al tirar el fuera de juego de un descolocado Bellvíspara lanzar un contragolpe, atraer a los defensores y dejar solo a Acorán, que no desaprovechó el regalo y fusiló a Falcón para adelantar a la Ponferradina en elelectrónico.
Tras la expulsión de Lucas Domínguez le tocó trabajar en defensa y junto a Berrocal lideró una primera línea de presión que ayudó a retener un valioso empate que permite al conjunto berciano terminar la mejor primera vuelta de su historia en la Liga Adelante en puestos de ‘playoff’.
Rueda defiende a Lucas
Por su parte, Rueda, otra de las novedades en el once inicial, ha salido en defensa de su compañero, Lucas Domínguez. «A mí me pilla la jugada cerca y no lo dude en ningún momento, vi claro que tocó el balón», asegura el centrocampista, «incluso el jugador del Alcorcón decía que habían tocado la pelota los dos», agrega.
Sin embargo no lo vio así el trencilla, que le mostró la roja directa al central chileno, una decisión que para el andaluz «condicionó» el encuentro. «Sabíamos que iba a ser un partido muy trabado, por su forma de jugar, pero fue muy igualado y es cuando expulsan a Lucas cuando el equipo se mete atrás a defender porque la situación así lo requería», asegura.
El centrocampista es uno de los principales ‘beneficiados’ de la salida de Paglialunga, que se produce justo cuando el jienense atraviesa el mejor momento de la temporada. «Mientras físicamente este bien, el entrenador va a poder contar conmigo. Llevo varias semanas en las que me siento muy bien, creo que el míster lo ha visto y por eso me ha dado la oportunidad estas semanas», confiesa.