El Ademar vive una odisea para regresar de Puente Genil

El autobús del equipo se averió al llegar a destino obligando a cambiar de ruta y horario la vuelta además de que el equipo llegara al pabellón en taxi

J. Alonso
15/11/2022
 Actualizado a 15/11/2022
Manolo Cadenas espera sentado en una escalera un taxi para poder acudir al pabellón. | CARLOS GARCÍA
Manolo Cadenas espera sentado en una escalera un taxi para poder acudir al pabellón. | CARLOS GARCÍA
Los viajes del Abanca Ademar han sido durante años un generador continuo de anécdotas, especialmente a nivel europeo por lo complicado de llegar a algunas de las localidades en las que ha tenido que jugar el equipo, sino también dentro del territorio nacional.

Y es que no ha tenido una semana fácil en cuanto a viajes el conjunto leonés, llegando el miércoles al pabellón de O Rosal con el tiempo justo para calentar y medirse al Novás en la segunda eliminatoria de Copa del Rey al apostar el club porque el equipo se desplazase tras la comida y viviendo toda una odisea para regresar de Puente Genil después de empatar este domingo en la localidad cordobesa.

Todo iba bien para el equipo leonés, que viajaba un día antes a destino para dormir en un hotel en la localidad en la que se disputaría el partido. Un viaje largo que transcurrió con normalidad hasta la llegada a Puente Genil, donde el conductor del autobús que desplazaba al equipo se percataba de que el vehículo había perdido líquido. El autobús había tenido una fuga de agua que durante la jornada de domingo no solo no se pudo solucionar, sino que se determinó que el equipo no podría regresar en ese vehículo a León tras el partido.

El Ademar llegó en torno a las 7 de la mañana a León y entrenó por la tarde para preparar la visita del BidasoaLa empresa encargada del desplazamiento encontró una solución, la de proporcionar otro autobús. Así, el equipo se tuvo que desplazar desde el hotel hasta el pabellón en diferentes taxis y esperar durante algo más de una hora tras la finalización del partido a que llegase el autobús que debía llevar al equipo a León.

Eso sí, no lo haría por la ruta prevista, ya que lo improvisado del viaje obligaba al conductor a pasar por Córdoba, lo que cambiaba la ruta pasando de utilizar la Ruta de la Plata a hacerlo atravesando Madrid, algo que por suerte no tuvo incidencia ya que al hacerlo de madrugada el tráfico no ralentizó el desplazamiento.

De cualquier forma, a las 22 horas acabó saliendo el Ademar de Puente Genil para llegar a León en torno a las 7 de la mañana. La mayoría de la expedición aprovechó para intentar dormir al menos unas horas en las siempre difíciles condiciones de un autobús que además no era el del equipo, adaptado para intentar hacer algo más cómodo el viaje. Todos con una excepción, la del segundo entrenador Luis Puertas, poco amigo de dormir en los autobuses y que se pasó el viaje revisando vídeos del Bidasoa, próximo rival ademarista.

Bien preparado llegará el partido, porque tampoco dio Manolo Cadenas descanso a los suyos ayer, programando una sesión vespertina entrenamiento en el Palacio de los Deportes. Y es que apenas hay tiempo para lamentarse o pensar en lo vivido, porque este miércoles llega a León el conjunto irundarra en un duelo clave para el equipo de cara a mantener intactas sus opciones europeas.
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