A pesar de la victoria y de que las novedades convencieron a Manolo Díaz,el técnico volverá a revolucionar el once de cara al segundo duelo con los alfareros en apenas cuatro días. «Todos los que jugaron estuvieron fenomenal, pero va a haber variaciones. Alan Baró o Jesús Berrocal han jugado dos partidos en cuatro días y otros cambios van a ser motivados por su rendimiento, sino por cómo queremos plantear el choque», explica.
Y es que el madrileño prevé un partido muy diferente al del pasado miércoles, ante un rival que ya ha hecho sudar a algunos de los favoritos al ascenso. «No sé si es mejor o peor respecto al de años anteriores, pero es un Alcorcón distinto. Es un equipo muy difícil de ganar, el Valladolid lo pasó muy mal aún jugando en superioridad numérica y al Córdoba, que viene de Primera, le ganó con solvencia», recuerda.
Tampoco ha empezado mal el conjunto berciano. Además de los seis puntos en el casillero, la Ponferradina ha cerrado la sangría de goles recibidos, encajando solo un gol, y de penalti, en los primeros cuatro partidos de la temporada. «Estamos empezando, hay que dar más tiempo, pero la sensación es que el equipo es muy fiable atrás, nos están centrando mucho pero no estamos concediendo remates, espero que sigamos en esta línea», confiesa.
Pero no todo son alabanzas. Al míster sigue sin convencerle el juego ofensivo del equipo, una faceta que confía en recuperar con el paso de los partidos. «No andamos muy sueltos con el balón, pero no es preocupante, tenemos jugadores con capacidad para tratar bien la pelota», asegura el madrileño, que augura «igualdad» en una competición que considera que puede seguir los mismos derroteros que la que conllevó su descenso con el Castilla hace dos años.
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