La operación salida de la Deportiva en el pasado mercado de verano fue frenética. Tras el descenso, ninguno de los jugadores de la plantilla de Segunda División, a excepción de Yuri y Ale Díez, quisieron continuar en el club berciano, según desveló en una rueda de prensa el director deportivo José Sietes. «Aquí sólo está quien quiere estar», se hartó a reiterar.
Por ello, los frentes abiertos para sellar las marchas de todos los futbolistas fueron múltiples y se mantuvieron durante todo el periodo estival. Algunas operaciones fueron más sencillas que otras, puesto que la Ponferradina tuvo claro desde el primer momento que los jugadores con contrato en vigor no iban a salir de forma gratuita. De hecho, por todos terminó recibiendo algún tipo de contraprestación, bien sea una cantidad por el traspaso, por la desvinculación o un porcentaje de futura venta.
Finalmente, casi todos los futbolistas que perpetraron el descenso dejaron de pertenecer definitivamente a la plantilla de la entidad berciana, pero hay unas pequeñas excepciones. Dos hombres no consiguieron un traspaso a pesar de su caché y de los deseos por abandonar la Deportiva, por lo que la fórmula elegida finalmente fue una cesión.
En el caso de Derik Lacerda, delantero que anotó tres goles en 38 partidos de Liga Hypermotion con los colores blanquiazules, dejó claro desde el primer momento que quería explorar el mercado para no pisar la Primera Federación. No obstante, ningún club accedió a las demandas económicas de la Ponfe por su traspaso, hasta que el Cuiabá brasileño, que disputa la Primera División del país, accedió a firmar una cesión hasta final de temporada (allí termina en invierno) con una cláusula opcional de compra de 1,5 millones. Además, se haría cargo de la totalidad de su ficha y abonaría una cantidad como pago por el préstamo.
Sin embargo, el rendimiento de Derik en Brasil ha provocado que la entidad brasileña haya desestimado la opción de compra. Con el campeonato ya finalizado, ha jugado 19 partidos en el Brasileirão -sólo 5 de titular- y ha dejado unas paupérrimas cifras de un gol y una asistencia. Estuvieron por delante en la rotación el viejo conocido de la Deportiva Wellington Silva y el también exjugador del fútbol español Deyverson.
Caso opuesto es el de Alexandru Pascanu, el otro futbolista que abandonó la Ponferradina en calidad de cedido. El rumano fue una de las piezas más codiciadas en Segunda División el pasado verano, pero el escaso poderío económico de los clubes que lo pretendieron imposibilitó que se produjera un traspaso. Al final, la fórmula fue similar a la de Derik, una cesión con el Sporting asumiendo su ficha y pagando una cantidad inicial, si bien este caso incluía una opción de compra más baja.
Pascanu ha sido un habitual en las alineaciones de Miguel Ángel Ramírez. Suma a estas alturas de temporada 13 apariciones con un gol y una asistencia. Además, se ha desenvuelto en un sistema de juego atípico para él, actuando como lateral derecho en fase defensiva y como central diestro en una línea de tres zagueros en la ofensiva. No obstante, ha perdido algo de protagonismo en las últimas fechas, con tres suplencias en los últimos cuatro partidos.
Este caso, además, cuenta con un factor colectivo muy reseñable, puesto que el acuerdo de cesión convertiría en obligatoria la opción de compra si el Sporting de Gijón consiguiera el ascenso a Primera División y, actualmente, ocupa el segundo puesto de la tabla.
Por tanto, es inevitable perder de vista la actualidad de ambos jugadores, con una posibilidad de venta del rumano en el horizonte y con un regreso del brasileño a Ponferrada... ¿para volver a hacer las maletas hacia un nuevo destino? Lo cierto es que en Brasil ya aseguranque el Cuiabá no comprará al ariete... y que el brasileño quiere seguir jugando en el país americano. No obstante, la Deportiva tiene carencia de delantero. ¿Se pensará mejor Derik su postura?