De "Nano, la lucha es así..." a la lucha puede ser así. Creo que ganó la Ribera

La lucha mostró su cara más cuidada y atractiva en un corro vibrante en el que no hubo mucho público pero sí muy entregado

Fulgencio Fernández
11/06/2016
 Actualizado a 11/09/2019
Hay una vieja historia de la vieja lucha, de Miguelín el de Acebedo y Nano El Caballero de Nava de los Caballeros. Cuentan que Miguelín, inferior, llevó al gran Nano a un agujero que había hecho antes, le metió el pie allí y le dio una entera. Nano le miró extrañado y el de Acebedo, un viejo zorro, sólo dijo:«Nano, la lucha es así».

Claro que «la lucha es así», es más, es hija de estas tretas y de nobles campeones, es una historia muy larga para no tener de todo. Pero hace unos meses unos chavales —Carlos Fernández y Víctor Llamazares—se embarcaron en un sueño, al que nuestro compañero Pablo Campos, de la Cadena Ser, speaker ayer, puso definición:«Hoy la lucha regresa al futuro». Ylos luchadores ya participaron en una presentación que nada tiene que ver con la que vemos cada día en los corros.

La lucha puede ser así, ¿por qué no?

En ese cajón de la lucha es así caben aquellas gentes de la lucha que ayer decidieron darle la espalda al sueño de unos chavales de la lucha. Sólo recordar que aquel día Nano perdió el combate, pero sacó el pie de la trampa y nadie lo podrá borrar jamás de nuestra memoria, como el histórico Nano.

La lucha puede ser así, ¿por qué no?

Curioso que aunque la respuesta del público no fuera la que merecía el esfuerzo de los chavales que tuvieron el sueño los que acudieron llevaron más tensión a la grada de la que vemos en la gran mayoría de los cloruros, Ribera por un lado, con su charanga, Montaña por el otro, con su maturranga. Ypor suerte los resultados se sucedían con gran igualdad entre las escuadras (7-8, al final de la base).

La lucha puede ser así, ¿por qué no?

Pero la primera alegría ya había sido anterior (no seas mal pensado, no es que me hicieran un homenaje, imagino que por cansino en la insistencia en escribir de lucha). La alegría, grande, era que al frente de la escuadra de la Ribera desfilaba su Gran Capitán:Fernando Getino Bayón, Getino Ide La Mata de Curueño, al que un día no muy lejano temimos perder.

Igualdad en la base


Y después de los emotivos prolegómenos, de la puesta en escena y la explicación del Reglamento llegó la lucha, el eje de todo. Era el viejo sistema de Ribera contra Montaña, con algunas variaciones, con la grada entregada a los suyos y un niño de la Montaña que, como ganador del último enfrentamiento, tuvo el privilegio de lanzar el reto. Era Dylan Álvarez quien dijo con el cinto en alto:«Hay quién luche o me calzo». No le dejaron calzarse, rápido recogió el guante un ribereño de raza, el tirillas Javi Mondelo, un rabo de lagartija que ya lleva años dando guerra por los corros y ayer se llevó el primero de los puntos en juego. Sería una señal de lo que iba a pasar.

Yal seguir la lucha comprobamos que, al margen de un resultado que ayer era una anécdota (al menos eso creemos los de la Montaña)se demostró que «la lucha sí puede ser así». Puede ser así mientras los tirillas como Javi y Dylan hoy sueñen esta noche (la de ayer) con el corro que han protagonizado pues su punto sirvió lo mismo que cualquier otro.La lucha puede ser así mientras haya niñas que den cadriladas como las que nos regaló Sandra López, mientras por las gentes de la Sobarriba corra sangre como la que tiene Isabel Justel, mientras la lucha tenga chavales como Manu González o Adrián Rodríguez, mientras Tamarina y Miriam demuestren que no hay edad sino raza, mientras El oso baje como hizo ayer...

La lucha puede ser así.

Y así se llegó con mucha igualdad al final de los combates de base, 7-8 para la Montaña. Y se mantuvo la igualdad en la primera vuelta, donde las chicas le dieron muchos puntos a la escuadra ribereña. Pero el inicio de la segunda vuelta fue terrible para la Montaña, las ventajas se hacían insalvables y del 15-14 del final de la primera vuelta se pasó a un casi irrecuperable 21-14 para la Ribera cuando Miriam Marcos, que cumplía años, puso en el marcador el citado 21-14.

«La hospitalidad, lo primero»

Fue entonces cuando apareció la sorna de la Montaña y comenzaron a decir aquello de «en una fiesta de la Montaña no vamos a agradecer la presencia de las gentes de la Ribera ganándoles en corro, como es costumbre».

Ya ni la presencia de El Suave como árbitro les daba esperanzas a los de la Montaña, aunque unos cuantos luchadores lograron retrasar lo inevitable. Lo hizo Víctor Llamazares, le siguió Rubo, con una cadrilada para hacer uncuadro, Rodri ‘La Perla’ siguió manteniendo la puerta abierta, incluso Aitor le arrancó un empate a Sansón Cabero... Era viable un empate, Edili hizo creer en él pero salió al centro Miriam Marcos... y se acabó. Ganó la Ribera, quizá la lucha sea sabia y no podía haber elegido mejor luchadora para acabar en el centro del corro como campeona, aunque el sistema utilizado permitiera seguir hasta el final (23-19)

Creo que ganó la Ribera, pero no parecía ayer lo importante.
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