La leyenda del berciano David Álvarez dentro del fútbol leonés parece que nunca deja de incrementarse. Es el único jugador de la historia que ha logrado ascender a Segunda o Segunda B con los tres principales equipos de la provincia: Cultural, Ponferradina y Astorga. Y en algo que trasciende al rendimiento sobre el campo es uno de los pocos con quien, tras jugar en la escuadra blanquiazul y la culturalistas, los seguidores de ambos equipos se alegran cuando las cosas le van bien... como en este tramo final de temporada.
Porque a todos esos ascensos (y otro más con la Arandina) David Álvarez le puede sumar ahora una permanencia de enorme valor y de la que ha terminado siendo el indiscutible héroe, con dos goles en los dos últimos partidos que han propiciado que el Atlético Astorga se mantenga en Segunda RFEF.
Contra la Sarriana, en la penúltima jornada, salió al campo en el 83 y en el 93 metió el gol del triunfo. Y ante la UD Ourense, en la última, aparecía en el 76 y únicamente dos minutos después de entrar al campo anotaba el gol del empate que ya no se movería y que valdría una salvación.
«He tenido la suerte de marcar goles muy importantes en mi carrera, pero estos dos de forma consecutiva por lo que significan están en un puesto muy alto», reconocía el jugador a La Nueva Crónica, apuntando que «es una gran alegría para un club humilde, llevamos peleando todo el año y ayudar a la salvación es un orgullo y una alegría».
Es el único jugador en ascender a Segunda o Segunda B con Cultural, Ponferradina y Astorga, y ahora sus 2 goles en los 2 últimos partidos valen una salvación
Autor del inolvidable tanto en la prórroga frente al Universidad de Oviedo que devolvió a la Cultural a Segunda hace 13 años, David Álvarez reconocía que tras el tanto ante la Sarriana se lo había recordado «mucha gente en las redes y por whatssap. Recibí un montón de mensajes, unos que si el hombre de los goles importantes, otros que los viejos rockeros nunca mueren... la verdad es que se agradece el apoyo de todos. Yo soy de Ponferrada, ascendí también con la Ponferradina y que pese a la rivalidad la gente de la Cultural se alegre y me recuerde me emociona, algo haría bien».
Bromeaba también el jugador del Astorga con que «este año me ha tocado empezar más desde el banquillo y esperar la oportunidad, y tenía una coña con los compañeros, que les decía que si juego más de 15 minutos empapelo un gol y al final mira, cumplí bastante».
"Este año me ha tocado empezar más desde el banquillo y tenía una coña con los compañeros, les decía que si juego más de 15 minutos empapelo un gol y al final mira, cumplí bastante"
Todo ello cuando además, en esos dos últimos partidos en los que ha terminado siendo decisivo, apuntaba a no ser de la partida por lesión. «Parece que estaba escrito o predestinado. Hace 20 días tuve un problema en un tobillo, estaba muy fea la cosa, parecía imposible que llegara, tanto el fisio del equipo como alguno particular que fui en Ponferrada me decía que con muchísima suerte llegaría a Ourense a los últimos minutos, pero con mi edad nunca sabes lo que puede pasar. Yo desde el inicio dije que le daba la semana de Santander que estaba sancionado y la de Burgos, pero que los dos últimos los iba a jugar sí o sí. Yo decía siempre mientras me recuperaba ‘objetivo Sarriana’, y ellos que asumiera que era prácticamente imposible, pero mira al final vendándolo y con analgésicos lo hice y marcando, que me decían todos que lo cumplí».
Solventaba el Astorga una situación que se le complicó más de lo que parecía hace un mes, algo que David reconoce que vivieron «con más nervios que incertidumbre. Hace un mes estábamos el día de la Segoviana pensando que si ganas miras para arriba, se complica luego contra dos equipos descendidos y la gente ya estaba con que a ver si la vamos a apreparar y a bajar. Dentro los más veteranos intentábamos hacer ver que esto es fútbol, que puede pasar y que había que seguir creyendo».
«Sabes que algún día va a llegar el momento de dejarlo, pero siento que me queda algo de fútbol que dar»
Llegó así con todo abierto al último partido, donde David prefirió «no saber otros resultados, sólo pregunto cuando voy a salir y además me engañan, me dicen que va empate el Langreo, igual para entrar con algo más de tensión».
Y con 39 años... ¿tocará buscar otra permanencia a los 40? «Ojalá», señala el jugador, que siente «orgullo de haber tenido una carrera tan larga. Sabes que algún día va a llegar el momento de dejarlo, nunca se está preparado para irte de algo que te ha dado tanto durante tantos años y alguna lágrima caerá, pero de momento quiero disfrutar tantos buenos momentos, alguna lágrima caerá, pero la verdad es que siento que me queda algo de fútbol que dar».