Ante la baja vital de Greeley, que se une en el juego exterior de una plantilla ya de por sí corta a la de Isaac Vázquez que se arrastra desde principio de temporada, la Cultural ha apostado por un refuerzo interno que dé una rotación más a un equipo que por su estilo de juego no puede cargar en demasía de minutos a ninguno de sus jugadores.
Lo ha encontrado en Arturo Cruz, base salmantino de gran experiencia y al que ha devuelto al baloncesto de élite tres años después de su retirada.
Y es que Cruz, de 31 años y que llegó a jugar en Oro con Cáceres 18/19 y disputó seis temporadas en Plata con Zornotza, Óbila, Navarra y Carbajosa, se retiró del baloncesto en 2021, pero desde el verano había estado entrenando con la primera plantilla de la Cultural.
En principio la idea era no contar con él, pues compagina los entrenamientos con su faceta laboral, pero se le hizo ficha ante un imprevisto... que ha llegado con la lesión del norteamericano.
Así, Luis Castillo le metió en la convocatoria para el partido ante elBiele y le dio 10 minutos de juego que se saldaron con tres puntos al convertir el triple en el único lanzamiento que intentó y una falta recibida.