
Un derbi siempre es un derbi. De esos partidos especiales, donde las dinámicas lejos de servir de algo, se vuelven todo lo contrario y donde habla la pista. Cultural y Ponferrada se enfrentarán este domingo, 18:30 horas, en el primer derbi oficial en Segunda FEB, el segundo de la temporada tras el de Copa España en septiembre, con dos dinámicas muy distintas.
Los leoneses pasan por su peor momentos de lejos, con dos derrotas consecutivas, ante Toledo en casa y ante Valle de Egüés, además con tres derrotas en los tres partidos de casa, ganando solo ante Cáceres fuera de casa. Llegan tras la suspensión del otro derbi, Valladolid, por problemas en el Pabellón Deportivo Pisuerga, por lo que llegan más descansados, pero con algo menos de ritmo competitivo. La dinámica en casa debe cambiar y los de Luis Castillo quieren hacerlo ahora.
La gran duda es si Jaime Llamas llegará para el duelo tras su lesión antes de la Copa España ante Gandía, el resto podrá ser de la partida para cambiar el rumbo de una Cultural que está en octavos de Copa España, pero con los deberes todavía por hacer en liga.
La Cultural llega tras no jugar la jornada pasada y sin ganar en el Palacio y Ponferrada con tres victorias consecutivas
La otra cara es el brillante inicio de temporada de Ponferrada con cuatro victorias, tres de ellas consecutivas, y solo una derrota, ante el líder y en su casa, en el mejor arranque desde la llegada de Oriol Pozo a Ponferrada. Tras una pretemporada muy complicada, plagada de lesiones, los bercianos se han repuesto ganando ante Clavijo, Cáceres con una remontada para el recuerdo y Valle de Egüés en casa, además de la victoria imperial ante Toledo, uno de los grandes proyectos.
Con ciertas dudas, Romero entre ellas, que ya se perdió el último partido, afronta Ponferrada un derbi que le servirá para cobrarse venganza tras los dos últimos.
Con unos Hayes, Órrit y Treviño de dulces, tanto en ataque como en defensa y el gran paso de Bergens, que cada vez se encuentra mejor, Ponferrada tiene ‘a priori’ más argumentos para llevárselo, pero como siempre se dice «en un derbi no hay favoritos, gana el que mejor juegue».