
Recuperó la Cultural la intensidad y seriedad que se le echaba en falta en las últimas semanas, pero la mejoría no sirvió para romper la racha negativa porque en el descuento el Deportivo acabó llevándose el triunfo (0-1) del Reino y elevando a dos puntos de los últimos 21 la dinámica de un equipo leonés que cae a puestos de descenso.
La resistencia de la Cultural, que tras ser mejor en la primera mitad estuvo a merced de un gran Deportivo en la segunda, acabó teniendo una grieta en el último minuto, con dos acciones defensivas muy mejorables y una acción muy polémica que echa más leña al fuego al cabreo que ya existe con los árbitros en la escuadra culturalista.
Porque en el minuto 90, con el 0-0 en el marcador, una transición del equipo gallego terminó con un penalti sobre Mella que Yeremay transformaba a la perfección con un tiro potente, alto y pegado al palo que hizo que de nada sirviera que Badia le adivinara el lado porque ponía el definitivo 0-1.
Calero, a pase de Sobrino, se topó con el palo en el inicio. Badia casi empata en el 95, pero su remate se fue fuera
Máximo castigo a una jugada que marcó el partido y que, en la lupa, deja muchísimos ‘y si...’ posibles. Y si Manu Justo hubiera parado la contra ya en campo contrario. Y si (este muy gordo) Barzic tras perder la carrera por Mella con velocidad le placa asumiendo la roja pero estando ya en el descuento asegurándose de que todo queda en una falta lateral. Y si Badia no hubiese tardado tanto en salir. Y si, este recurrente, una acción gris no cayera en contra de la Cultural, pues tras el recorte de Mella la sensación en la imagen es que es el atacante el que pisa al portero, si bien el VAR no intervino para corregir la señalización inicial, que en directo había parecido de pena máxima clara.
No hubo vuelta atrás. Yeremay lo metió y, aunque estuvo a punto de emular Édgar Badia el tanto de Trubin contra el Madrid entre semana, puesto que en la última falta colgada en el 95 subió y remató el balón, se le fue por poco a la derecha del meta y ahí murió el partido.
Fue la mejor ocasión que tuvo la Cultural en toda la segunda parte, en la que había apretado de inicio colgando cuatro córners en los primeros siete minutos (como siempre sin generar nada de peligro a balón parado) para pasar a vivir en su área y achicar agua con el paso de los minutos, cuando el físico empezó a fallar y la calidad del Deportivo, con Luismi y Yeremay desequilibrantes, empezó a aparecer.
El Dépor dio 2 palos en centros que se envenenaron e Hinojo sacó bajo palos el rechace de una gran parada de Badia
Aún así, el trabajo defensivo fue bueno. Con un Sergi Maestre inmenso en el centro del campo, constantes ayudas y duelos ganados, a los leoneses nada se les pudo echar en cara en cuestión de actitud, si bien adelante con la ausencia de Lucas Ribeiro demostraron que faltan ideas y calidad.
Tuvieron eso sí los de Ziganda una oportunidad muy clara a los tres minutos que hubiese podido cambiar el choque. Jugaba Sobrino esta vez sí en punta y en su mejor acción habilitaba a Calero (esta vez extremo para intentar controlar con doble lateral al estar Víctor García por detrás a Yeremay), que disparaba dentro del área cayéndose pero veía cómo su derechazo daba en el palo.
Con esa acción y otro disparo del propio Calero desde fuera del área, que atrapaba el meta abajo, acababa el bagaje ofensivo de los leoneses, que eso sí en la primera parte solo concedían una clara ocasión del rival, en un centro de Altimira en laque los centrales se miraban y dejaban el remate solo de un Mulattieri que la enviaba arriba.
Sin embargo, tras el descanso, las tuvo en abundancia y claras el Deportivo, que curiosamente se topó dos veces con los palos pero ambas en acciones de fortuna, en centros laterales que se envenenaban y casi se colaban.
En el 90 Mella se fue de un Barzic que debió derribarle y y el contacto con Badia tras pisar al meta fue penalti
Así pasaba con el de Luismi desde la izquierda y luego con el de Mella, este tras tocar en Calero, desde la derecha, librándose en ambas acciones un equipo leonés que en sus minutos de más agobio veía cómo Badia le sacaba un mano a mano a Yeremay y, en el rechace sin portero, Soriano la pegaba mordida y permitía que Hinojo consiguiera sacarla bajo palos.
Volvió a tardar un mundo Ziganda en hacer los cambios que el partido pedía a gritos pero, cuando por fin llegaron y entraron piernas frescas, el equipo mejoró y aunque el dominio visitante continuó la sensación de agobio disminuyó, con un tiro de Soriano desde fuera del área que despejaba Badia como única acción de peligro extra hasta la del 91 que agranda la crisis de una Cultural que mejoró en imagen... pero a la que ya no le vale sólo con eso.