Son muchos los que creen (los creyentes son un gremio amplio en la lucha) que allí a la sombra del Santuario de la patrona ocurren cosas especiales en el corro, ha pasado con frecuencia.
Pues la cita de este sábado es de las que alimenta estas creencias, fueron varios ‘los hechos extraordinarios’ e, incluso, alguno elevaba a la categoría de milagro como el del pastor Alvar Simón. El más cercano fue que, después de un verano esperando, llegó el ansiado combate entre padre e hijo, entre ‘canarios’, Víctor J. y Vitorín... Pasaron cosas para que ocurriera. Por ejemplo, ayer se cumplían los 10 corros de sanción del ‘padre’, que llegó dispuesto a salir a luchar cuando le llamaran y soltarse e irse como señal de protesta por su sanción, que considera desmesurada. Pero su presidente (Alberto) le convenció de que luchara. Lo hizo, libró la previa y en cuartos, al fin, el bombo propició el emparejamiento: Víctor J. frente a Vitorín, Canario I frente a Canario II... al centro. Se abrazaron antes de agarrarse, el chaval (juvenil aún) salía prácticamente llorando pero lo pelearon, estuvieron a caída, el hijo le dio una mediana de libro pero se impuso la tremenda potencia del padre, que cogió a Vitorín, le levantó como si hubiera ganado el corro y la grada recibió el emotivo momento con una ovación... como si ‘el niño’ hubiera ganado el corro.
Salieron juntos y muchos recordaron entre Resines y Ciges (hijo y padre) en Amanece que no es poco.
- ¿Me respetarás?
- Que eres mi padre...
- Un hombre en la cama es un hombre en la cama; decían en la película, que sería un hombre en la lucha es un hombre en la lucha, en el corro deeste sábado.
Flori cayó ante Ricardo y Mondelo sumó otro corro, adquiriendo una ventaja de 8 puntos en la general
Después ya fue ‘normal’, porque ganó Pedro Alvarado, aunque relativamente pues en su camino le sacó, al fin, una mediana tremenda a Caberín, que la venía buscando todo el año y ya se sabe que cuando El Kamikaze se pone cabezón... se pone. Tal vez por eso sonreía.
Hemos empezado por el ‘milagro mayor’, pero antes, en medios, se vivió una tarde también digna de tener en el recuerdo, sin ser milagro: fue la victoria en medios de José Luis García, Chelín, en medios, después de una tarde impecable, sin recibir ni media caída y con una final ante el ya campeón, David Riaño, en la que curiosamente el que se mostró poderoso, imparable, fue Chelo. No se le puede llamar milagro a lo que haga este chaval pues cuando ves, por ejemplo, alguna de las cadriladas que ha dado a cualquier rival, de aquellas que antes llamaban «hasta los cables» piensas que puede hacer cualquier cosa. Pero no acababa de rematar, hasta ayer ¿El milagro? En la grada, su hermana Edi cuando ganó no pudo evitar el comentario: «No se si tiró más él o yo; yo estoy reventada, no se si podré hacer algo cuando luche».
Vaya por delante, lo hizo, ganó y los García hicieron doblete mientras Edi le comentaba a Chelo que igual tenía algo que ver que no hubiera salido el día antes de fiesta. «No creo», dice Chelo.
El Kamikaze ganó el corro de la lucha entre padre e hijo y ya es campeón de Liga, saca 53 puntos y restan 40
No se puede considerar milagro que Rodri sea La Perla, ayer lo fue. Derrotó a Adri después de una larga sequía y lo hizo a lo grande, para rematar en la final con el vallisoletano Alfonso, cada día más luchador, con una planta impresionante y, dice Liquete: «Aprende con una velocidad que va a dar mucho que hablar».
Y en esa batalla abierta que es ligeros, entre Flori y Mondelo (con Sergio ya descartado por lesión) se coló precisamente un alumno de Sergio, el juvenil Ricardo Marcos, que derrotó a Flori y Mondelo, una vez más, no desaprovechó la ocasión para sumar algún punto más de ventaja, que ya ha llevado hasta los 8 puntos después de la cita de ayer.
Lo de Ricardo no se puede considerar milagro pues al chaval le sobra calidad. Por cierto, se veía venir pero ya es una realidad, Pedro ya es campeón de Liga, saca 53 puntos y solo restan 40 por disputarse.
