El calor, aunque sigue la ola, nos dio cierta tregua en Valdepiélago en comparación con Villar de Mazarife e, incluso, al final del corro se estaba con una temperatura agradable. Volvía la lucha a este pueblo de tradición, había luchadores locales y cercanos, incluso esperanzas al ver a Rubo Fierro por allí pero el chaval no está por la labor, parece. Una pena la ausencia de nuestro soldado.
En ligeros tenían luchador local, Ricardo Marcos, con sangre de lucha pero con mala suerte y le fue a tocar en la primera vuelta con ‘La cátedra ambulante’ de Villabalter, Javi Oblanca, que siempre es peligroso a las primeras de cambio. No le mandó de vuelta a casa en tren porque estaba a 100 metros de ella y volvió andando.
Después llegó lo mejor que tiene ligeros; el carrusel de las oportunidades, no hay un favorito único, hay varios y la incógnita de qué hará El Halconero, que siempre tiene anécdota: «¿Tú viste la tontería de cómo caí en Villar de Mazarife cuando le llevaba vencido? Bueno, pues a ver hoy».
Ligeros es un carrusel: Sergio tira a Florián, Mondelo tira a Sergio y El Halconero se mete en otra final con anécdota
Pues hoy (por ayer), vaya por delante, se metió en la final ,otra vez. El carrusel, tipo tiovivo, había deparado antes la victoria de Sergio ante Florián; después Sergio cvayó ante Mondelo y Carlos se fue a la final, donde estaba El Halconero que había derrotado en un bello espectáculo a Jesús Martínez. También mereció la pena la final, se dieron cera y una caída cada uno... en la definitiva parecía que El Halconero le llevaba... pero se le soltó el agarre, las tragedias de Alejandro, y su sonrisa delataba ese «siempre me tiene que pasar algo».
En medios las miradas volvían a estar en Flechina, El Gran Nómada, que va a pasar el mes de agosto en León y animará los corros. Ayer, nuevamente a la final después de una semifinal terrible con Fer, de quien decía Gasi cuando iba hacia el centro:«Es un puto animal». Pero David tiene muchos tiros pegados, dejó que le subieran al balcón consciente de lo peligroso que es posarlo... y se metió en la final Flechina el de Robledo.
Allí, en la final estaba, cómo no, David Riaño, que ironizaba con que «hoy no traje la pistola... vengo solo con el sombrero». Y le llegó con el sombrero, aunque tuvo que ganarse el pan en la semifinal ante ese Chesco el de Santa Lucía que dice que le está «asustando» ver cómo va subiendo el nivel.
La final tuvo historia. Siempre la tiene con los dos David, El pistolero silencioso, el judoka de todas las batallas. Pero la calidad de Riaño cada día es más palpable y quiere ser ese luchador de referencia que siempre necesita la lucha.
Semipesados sigue en su dolor de baja participación con un aliciente que siempre regala este peso: El combate entre Adri y Rodri La Perla. Nuevamente este combate «pagó el tiro»(ya que estamos entre pistoleros) y en 4 segundos dio una caída Rodri; en otros 3 se la devolvió Adri... y a la hora de la verdad, volvió a ser Adri el más listo. O el más fuerte. En fin, el que ganó.
Y en pesados se está cocinando un ambiente tenso desde hace unos corros, clima de enfrentamientos con los árbitros y están pasando cosas extrañas. Ayer hubo un momento de enfrentamientos verbales desde la grada con la mesa, los árbitros. Las miradas se fueron hacía allí... Pedro Alvarado le quiso explicar a los aficionados de la grada que protestaba que era una falta de respeto a los luchadores, se rompió la vieja norma de no discutir los luchadores con los aficionados, pero no se pueden negar las mejores intenciones de Alvarado y señalar que lo hizo con educación. Pocos minutos después, al final del corro, otro luchador (El Canario) avisó a la mesa de que "esto lleva muy mal camino y esto se va a repetir en todos los corros...». Antes no había querido salir a disputar la cuarta plaza, por su descontento, que va creciendo desde aquella final en La Sobarriba de la tarjeta roja a su hijo y Jesús Quiñones en la final, cuando Vitorín llevaba caída y media a su favor.
Por cierto, también hubo lucha, sumó un nuevo corro Pedro Álvarado, mientras se desesperaba ante ante lo que él entiende que son faltas de respeto a la lucha. Pedro, además de un gran luchador, ama la lucha con pasión y se volvía loco a tratar de explicar, incluso más allá de lo que le podría corresponder. También Jesús Quiñones volvió a hacer valer sus armas y se metió en la final... aunque allí estaba el Kamikaze ‘justiciero’ y excelente campeón.
En la recta final del corro, antes de la lucha por la tercera plaza, la que Víctor J. no quiso disputar, los árbitros le sacaron tarjeta roja por sus protestas desde la grada; lo que se le viene a sumar al expediente abierto en Valdefresno de la Sobarriba, después de la tarjeta roja a su hijo y Jesús Quiñones. El clima está tenso y no parecen las redes sociales la solución pero...
CLASIFICACIONES:
Ligeros (7 luchadores):
1. Carlos Mondelo, de Santibáñez de Porma
2. Alejandro Franco, El Halconero de Arcahueja
3. Jesús Martínez, de La Braña
4. Erik Flecha, de Montejos del Camino
Medios (8 luchadores):
1. David Riaño, El Pistolero Silencioso de Cistierna
2. David Flecha, Flechina de Robledo
3. Chesco González, de Santa Lucía
4. Fernando Rodríguez, Fer de Villavente .
Semipesados (6 luchadores):
1º: Adrián Rodríguez, Adri de Villavente
2º: Rodrigo Fuentes, La Perla de Cistierna
3º: Alfonso González, de Valladolid
4º: Rubén Benjamín Rivera, de León
Pesados (11 luchadores):
1º: Pedro Alvarado, El Kamikaze de Cistierna
2º: Jesús Quiñones, de San Cipriano
3º:David Andrés Quintana, Morín II de Taranilla
4º. Víctor J. Hernández, El Canario de Villaquilambre