En La Sobarriba, ese país desconocido al lado de la ciudad y desde cuyas lomas se ven las torres de la Catedral, la lucha es una de sus tradiciones, que allí son casi religiones. En su santoral no faltan los nombres más llamativos de la historia de los aluches: El Mutilado de Paradilla, El Cristo de Villacete, los Molineros de Carbajosa... hasta El Junco de Tendal.
Pese a ello, humildes como son y admitiendo que la Catedral de la lucha en la montaña ya está en propiedad para Prioro, bien podía ser que Valdefresno, su corro estrella, fuera El Templo de la Ribera, que por más que se declaren ‘la montaña de la ribera y la ribera de la montaña’ el día de la verdad, en el corro Ribera contra Montaña, se miden contra los montañeses.
Huele a lucha en Valdefresno, hay corro grande, conversación con conocimiento, cuentas pendientes... así, ayer se sabía que a su buque insignia de hoy, el todopoderoso Adri, le habían tirado en Gradefes, un montañés, La Roca , y esperaban con los ojos muy abiertos la reedición de aquella batalla... ¿Viene Moisés?, te preguntan de una y otra bancada.
- ¿Y quién sabe los caminos de La Roca?;es la respuesta repetida, que se disipó pronto pues apareció el de Cistierna a primera hora, pesó 84,500.
Los que también van llegando son ‘la escuadra de los nómadas’ con ‘el olímpico’, las estrellas invictas (Priscila y David Riaño), La Perla, los chavales y los abuelos de ligeros... los paisanos de La Soba, algunos de los cuales son de los que siguen la lucha de corro en corro y le ponen sorna a la sabiduría...En la grada la polémica de pitar las medias, el histórico Gallego Coca está mosqueado:«A mí me dan el verano, estoy de mala leche». La mesa lo intentó aclarar leyendo el artículo, sin mucho éxito. Clemente, el último genio de la Soba, tiene otra mirada:«Poca gente para ser Valdefresno, sin aficionados nada tendrá sentido, es nuestra esencia».
Conviene escucharle, siempre ha sabido leer los entresijos de la lucha.
Parecía que Gallego Coca intuyera que habría tema arbitral pues, vaya por delante, el corro finalizó en polémica.
La tarde tuvo de todo, victorias locales de los nietos del abuelo Justo y final polémico y triste
«Algo tiene el agua cuando la bendicen». No hace falta explicarlo, solo sirve para deducir por similitud que «algo tiene la Sobarriba cuando hay corro de lucha». Siempre pasa algo, ayer incluso más cosas de la cuenta, siempre llama la tierra. Y el sabor de la tierra, con su boina, lo tiene el abuelo Justo, nervioso al llegar pese a haberlo visto todo, mira a ver dónde andan los dos nietos que allí van a competir:Fer, Fernando, en medios; dri, Adrián, en semipesados. Rodríguez los dos, que son primos, y de Villavente también. Están nerviosos, saben que éste es su corro... y el del abuelo Justo. La tercera nieta, Alicia, está allí, pero con muletas.
Fernando es el primero en saltar a la hierba, sale como camina él, con la cabeza alta, como su lucha, por arriba. Se deshace con raza de un luchador que se le venía ‘atascando’, el judoka Chesco. Remonta después ante el segundo David, el de Villaquilambre, que se le adelantó y tiene una fuerza que a veces se le descontrola, como a Fer... Todo podía pasar pero pasó el de La Sobarriba.
Fer acabó con la racha de ocho victorias seguidas de David Riaño, el único invicto hasta ayer
Y en la final le espera el primer David, Riaño, el de los ocho corros ganados de ocho disputados, que sacó adelante una mediana de mucho riesgo ante ‘el olímpico’ Gaitero en la previa y le había dado un voleo a Fran para la grada. No parece fácil la tarea pero Fer quiere que le coloquen en el altar del templo de la lucha de La Sobarriba y a valiente se le gana mal. Se adelantó «por la nueva norma», (la misma que le ‘mató’ un día antes) y remató en una entera de estar listo. David va a cazarle según pita el árbitro, le quiere trancar... y Fer lo intuye y es él quien le caza con una contra. Puñetazo al aire y al cielo de felicidad, mirada a la grada del abuelo Justo, y la sonrisa de haber entrado en el templo de la Soba.
El segundo nieto es Adri. Llega con cuentas pendientes, en Gradefes, 24 horas antes le derrotó La Roca de Cistierna, recién subido de medios. En semifinales tiene que solventar ‘el combate’, el esperado, el complicado, ante Rodri La Perla. Y fue una gozada de combate como un rayo. En 14 segundos se dieron tres caídas enteras, en cuatro segundos cada una y los segundos del pitido. Se adelantó Rodri con un tranque de listo e intentó rematar la faena con una cadrilada fulminante pero Adri la aguantó arriba y le dio la vuelta para rematar con un cadrilada suya. 14 segundos fueron un mundo.
Y en la final... Moisés. La revancha se sirve caliente pues no ha pasado ni un día. También, como con Fer, tiraron todos junto a sus brazos: La Sobarriba, Justo, el templo que abre su puerta... y la cadrilada, la maña de Adri. Se repitió la escena de Fer. Victoria para la Sobarriba en la Sobarriba. Fiesta.
Pero no era todo. En la Sobarriba tenía que ser. Lo ocurrido solo era el preludio de la traca final, primero con gesta y después con polémica, que se sustanció en una doble tarjeta roja en la final cuando el juvenil Vitorín ‘Canario II’ llevaba caída y media a su favor ante Jesús Quiñones. Venía Víctor J. hijo de realizar la gesta de la tarde, había derrotado en semifinales al líder absoluto de la categoría. Pero esa historia la contamos en otro apartado: Cuando Vitorín lloró de alegría y rabia.
En ligeros vuelve a funcionar ese carrusel de ganadores. Ayer volvió a subirse a los caballitos Víctor Llamazares, que comenzó derotando a Javi Oblanca. "Casi 90 años en el centro», decía algún aficionado. Depués ganó a Jesús Martínez, que había derrotado antes a Sergio, y en la final le esperaba Florián, que venía de derrotar a Mondelo en uno de esos combates entre ellos, abiertos, sin tregua, para disfrutar. El Hombre Tranquilo demostró con un zancajo inicial que a él también le gusta escribir su nombre en el santoral del templo de la Sobarriba. Y lo escribió.
Lo que no imaginaba es que acababa de abrir la puerta a una tarde de sobresaltos y emotividad, que forman parte de la salsa, aunque por momentos parezca que todo se va a salir de madre. O de la caja de los truenos.
CLASIFICACIONES:
Ligeros:
1º: Víctor Llamazares, El Hombre Tranquilo de Valderrueda
2º: Florián M. Yugueros, Flori de Sorriba
3º: Carlos Mondelo, de Santibáñez
4º: Jesús Martínez, de La Braña
Medios:
1º:Fernando Rodríguez, Fer de Villavente
2º: David Riaño, El Pistolero Silencioso de Cistierna
3º. David Fernández, de Villaquilambre
4º: Francisco Gil, Fran de Liegos
Semipesados:
1º: Adrián Rodríguez, Adri de Villavente
2º: Moisés Vega, La Roca de Cistierna
2º: Rodrigo Fuentes, La Perla de Cistierna
4º: Omar Liquete, La Tanqueta del Ferral del Bernesga
Pesados:
2º: Víctor Hernández, Vitorín II de Villaquilambre
2º: Jesús Quiñones, de San Cipriano del Condado
2º: Pedro Alvarado, El Kamikaze de Cistierna
4º: Víctor J. Hernández, El Canario de villaquilambre