«Estoy muy contenta, al fin logré una victoria este año, mi segundo corro después de haber ganado hace dos años en Cea... ya me impacientaba». Lo decía Paola Sánchez después de ganar por primera vez este año después de alguna final, de hacerlo por la puerta grande, con contundencia y lucha de rompe y rasga hasta derrotar a dos rivales que no se le dan nada bien: Lucía la de Prioro y esa María Cabas que parecía tenerle cogida la medida.
El abrazo que se dio con Bea Riaño después de estos dos combates lo decía todo, las ganas que tenía y las que ella le pone siempre. Muchas veces a Paola le ha perdido la impaciencia, ayer no. Parecía más tranquila. No es buena su prisa por llegar con solo 18 años, tal vez no le ayudó ganar el primero con solo 16. «La verdad es que este año me encuentro bien, salvo en algún corro concreto, y pensaba que tenía que llegar la primera victoria».
Paola: Voy a entrenar y me echan unas broncas terribles, pero lo agradezco, así aprendo
- ¿Cómo vas mejorando?
- ¿La verdad? A base de broncas. Voy a entrenar, que me gusta, y me echan unas broncas terribles, Rodri, David y, sobre todo, Florián. Cada día uno, pero casi lo agradezco que así aprendo».
No es mala filosofía. Ni lleva mal camino esta luchadora de armas tomar que deja traslucir en exceso la decepción de no ganar cuando le llega.
Y en el resto de las categorías señalar que «la navarrica» Paula le ha cogido gusto a esto de ganar a la lucha leonesa. Lo suyo es el judo, pero en esta modalidad lo observa todo, escucha, aprende, le gusta y lo aplica. Ayer sumó otra victoria ante las dos candidatas más claras, Sandra primero, a la que lucha 'a su manera' y María Cadenas, en la final, con paciencia y esperando.
En el combate entre Paula y Sandra los árbitros aplicaron esa norma tan poco utilizada, pitar pasividad solamente a uno de los dos rivales. A los diez segundos de hacerlo ya hubo una caída, como luego ocurriría en pesados masculino.
En medios no hubo la sorpresa que sí se vivió en masculina. Luzma Carcedo, ahora ya la única invicta tras la derrota de Tomasuco, no cede y aunque nuevamente Bea Riaño puso toda la carne en el asador, no fue suficiente. La Pantera de Villanueva del Condado «lleva el tren de medios» con mucha solvencia, aunque nada está escrito todavía;de hecho, cuando cayó Tomasuco muchos espectadores miraban para ella a ver qué cara ponía. Ella, impasible, tiene tanta fe en sí misma. Luzma no se daba por enterada. Ella, a lo suyo.
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