El famoso torero al que se le atribuyen todas las anécdotas del mundo protagonizó otra, ésta parece que real, después de una faena para el recuerdo en Albacete, cuatro orejas y un rabo.
- Pídeme lo que quieras;le dijo su feliz apoderado.
- Llévame a Sevilla ahora mismo.
- Maestro, no se puede, Sevilla está muy lejos.
Y El Guerra, sin inmutarse le dijo:«No es cierto. Sevilla está donde debe estar, lo que está lejos es Albacete».
Viene a cuento la historia a que algo parecido repetía un luchador de Caldevilla de Valdeón, Guiller González. Faltaba a algún corro, llegaba después a otro y le preguntaban: «Claro, Valdeón está muy lejos de Mansilla». Y él decía: «No, lo que está lejos es Mansilla, Valdeón está en su sitio».
Y es que Guiller puso al Valle de Valdeón en el mundillo de la lucha. La lejanía había hecho que se creyera que en aquel valle no se luchaba, que no era cierto pero no salían a los corros ‘lejanos’; después comenzaron a aparecer algunos luchadores efímeros: Jesús (hermano de Guiller, Toñones, de Cordiñanes; César Sadia...) pero quien puso al Valle en el mapa fue Guiller. Y buen representante fue el de Caldevilla. Un casta. Buena gente. La sonrisa eterna de la lucha.
Se llama Guillermo González, Guiller de Caldevilla de Valdeón, que después de dos décadas por los corros y una lesión de hombro ha decidido retirarse. Ayer, en su valle, le hicieron un homenaje y fue el gran protagonista de la tarde. Lo merece este chaval de calidad, pero sobre todo un excelente deportista. Le recordarás algunas caídas de clase, le recordarás incluso ganando un corro... pero es imposible que le recuerdes protestando, borrando su sonrisa, negando el abrazo al rival...
Cuando Guiller ganó el corro de Villanueva del Condado dijo: "Ahora llamo a mi madre y no me va a creer"
El 23 de julio de 2012, en Villanueva del Condado, ganó Guiller el corro en semipesados, derrotando en la final a Sansón Cabero y antes a Liquete. El título de aquella crónica lo dice todo: «Ahora llamo a mi madre y no me va a creer, piensa que es una broma», decía. Tuvo anécdota el corro pues aunque la crónica hablaba de su victoria en la ficha con las clasificaciones aparecía como primer clasificado Sansón y él segundo ¿La inercia. Las prisas? Al día siguiente le encuentro en Taranilla y le pido disculpas:
- Hombre, que no lo crea mi madre que no estaba en el corro, pero que no me creas tu que lo viste ¡Qué poca fe!
Así es Guiller. La grada y, sobre todo, los compañeros y rivales estaban felices con el homenaje al luchador de Valdeón que puso el nombre del Valle en el mapa de la lucha leonesa. Y una buena forma de arroparle, si de lucha hablamos, es con un corro con campeones de altura, que los hubo: Florián, en ligeros; David Riaño, medios; Adri, semipesados, y Alvarado, pesados. Más no se puede pedir.
Florián después de unos cuantos corros cargados de buena lucha, ráfagas de alta escuela... no remataba. Ayer sí. Ganó a Jesús Martínez (que le había derrotado en Cistierna) incluso con facilidad. Y la cadrilada con la izquierda que le sacó a Mondelo para rematar la final recordó a los grandes de cualquier época. Clemente, por ejemplo, lo hacía.
En medios venció un luchador ayer local: David Riaño, que defendía los colores de Santa Marina de Valdeón, uno de los pueblos golpeado por los incendios, el pueblo de su abuela Antonia, que el abuelo iba a cortejar desde Cuénabres... «Así se entrenaba entonces», decía el campeón que yo creo que ya no corteja a pie pero está como una moto. Nada pudo hacer en la final un David Fernández, el de la sangre León Viñuela, que también venía fuerte...
En semipesados Unai no entró por 200 gramos, y Adri sacó su versión ‘incontrolable’ como puso pronto de manifiesto ante Rodri, en ‘el combate’ que ayer llevó con solvencia. No era el día de toserle. Como no era de toserle a Pedro, en pesados, después de perder en casa 24 horas antes. Ayer no quiso especular, fue ofreciendo sucesiones de caídas espectaculares y tampoco apostó en Posada por la espera ante Caberín y comprobó que ésa sigue siendo su gran arma... siempre que no saque el alma de Kamikaze y ataque cuando el momento es propicio.
Ayer la noticia estuvo en el otro finalista, Sergio el de Prioro, un chaval de físico espectacular,, del que se espera mucho y que va dando pasos poco a poco, como suele ocurrir en pesados, donde está a su lado una batería de esperanzas: Vitorín (ayer cuarto), Morín II (ausente en Posada) o Jorge Rodríguez, que va olvidando poco a poco su grave lesión.
Y ayer lo encontró. En homenaje a Guiller, que merece eso... y más.
Aunque su madre no le crea.
CLASIFICACIONES:
Ligeros (7):
1. Florián M. Yugueros, Flori de Sorriba del Esla
2. Carlos Mondelo, de Santibáñez de Porma
3. Jesús Martínez, de La Braña
4. Hugo López, de Valdesogo de Arriba
Medios (8):
1. David Riaño, de Sta. Marina de Valdeón
2. David Fernández, de Villaquilambre
3. Francisco Gil, Fran de Liegos
4. Adrián García, Gasi de Marne
Semipesados (7):
1º: Adrián Rguez, Adri de Villavente
2º: Rodrigo Fuentes, La Perla de Prioro
3º: Alfonso González, de Valladolid
4º: Guzmán Ballesteros, de Vilecha
Pesados (9):
1º: Pedro Alvarado, de Cistierna
2º: Sergio González, de Prioro
3º: Unai del Campo, El Potro de Lillo
4º. Víctor Hdez., Vitorín de Villaquilam