Hay tardes, corros, que se definen en una frase o que lo más llamativo que ha pasado se define en un instante. Para la frase siempre estaba en estas gradas de Liegos Miguelín el de Acebedo, que se le echa de menos para que ayer hubiera dicho algo de lo que hizo Pedro Alvarado, El Kamikaze de Cistierna primero y Sergio López, La Saeta Rubia de Grandoso después.
Empezando por el primero de ellos en luchar en Liegos (empezó medios) la frase la dijo Jesús Quiñones y parece una frase de madre, pero no lo es. Le preguntó a Pedro: «¿Tanto trabajo te costaba estarte tres segundos quieto?».
Tenía mucho sentido. Esto pasó. Luchaban en las previas Pedro Alvarado y el citado Quiñones. Dejaron correr el tiempo y a falta de 4 segundos Pedro buscó la caída y se encontró con el gran maestro de la contra:Jesús Quiñones; que le dio media caída y el reloj ya marcaba solamente 2 segundos 9 décimas para el final.
Se van a agarrar y Pedro, un tipo singular, avisa a su rival: «Solo quedan 3 segundos». Dice Jesús, «ya lo sé». Se agarraran y es cuando en un segundo Pedro le da una entera. Increíble. Pero pasó.
Pedro Alvarado avisó a Jesús de que solo quedaban tres segundos... y en uno le remontó el combate, le sobraron los otros dos
Pedro sonríe. Jesús también. Es entonces cuando le pregunta esa frase de «¿tanto trabajo te costaba...».
Salen del corro juntos. Difícil de superar el carácter de Jesús que, en vez de enfadarse, remata sus ‘quejas’: «¡Qué cabrón tan entrañable!», dice el de San Cipriano.
Después no le quedaba un camino fácil a El Kamikaze, con dos de los jóvenes más pujantes —Vitorín II y Morín II— que le sobaron la badana, pero Pedro no quería dejar sin rematar aquella gesta ya hecha.
Y la remató. Suma y sigue.
Antes, la batalla abierta había estado en medios, donde David Riaño tomaba buena nota de lo que veía en el corro, a sus rivales, que ésa es arma de buen luchador, tomar nota, aunque él era escéptico: «De lo que veo aprendo la mitad, y de la mitad que aprendo, aplico otra mitad».
No será para tanto. Al menos a la vista de lo que ocurrió pues no se lo pusieron nada fácil, primero Fer, después Chelo —«que se volvió a escornar», dice él—y una final a cara de perro con ese chaval que siendo siempre un gran judoka es cada día más luchador, Chesco. Venía de ganar una semifinal muy dura contra el bretón Arzhel, que se le adelantó. Pero le 'ayudaban', de un lado su madre y mejor fan, desde la grada, y Chelo, desde la silla —«muévelo, muévelo, que se desequilibre»— y, sobre todo, él y su lucha le llevaron a la final, donde le dio el susto de la tarde a David Riaño al adelantarse con una entera... Pero El Pistolero había aprendido más de lo que decía y remontó con rabia... y con lucha.
Otra muesca en la culata del líder. Y que nadie eche en saco roto la alegría de un chaval como Celadilla cuando se ve en el cuadro de honor de su peso.
En semipesados la historia de casi todas las tardes se repite. Tres grandes y un capitán. Rodri, Adri, Unai... y Tomasuco. Ayer cayó Unai en el camino y en la semifinal y final Tomasuco se vio con Rodri y Adri, que se le adelantó en la final con media, se le soltó al de La Vecilla una protección de la rodillera... pero nada le impidió caminar hacia una nueva victoria.

- Es que aquí no puede dejar que le tosan; explica un aficionado, consciente de que Tomasuco está destinado en el cuartel de Riaño y si además de un grande eres una autoridad... pues ganas con la autoridad que lo hizo él.
Ligeros, que cerró la tarde, sigue siendo un carrusel entre Mondelo, Florián y Sergio ‘La Saeta Rubia’, sobre todo. Ayer fue un día grande en el carrusel, se metió Flori en la final apeando a Mondelo y se presentó en el centro de la hierba para la final con el líder, Sergio, cuando el cielo amenazaba con lluvía.
Y lo que ocurrió en esa final fue lo más parecido a lo que había ocurrido con Pedro, o por Pedro. Cuento, quedaban 14 segundos, los últimos. Se habían estado estudiando, moviendo... y en la recta final se desató la tormenta. Florián le dio una entera que parecía definitiva, ante la igualdad. Se hizo la broma de que en ese tiempo Pedro daba siete caídas... pensando que aquello ya se había prácticamente finiquitado.
No dio siete caídas... pero sí le dio La Saeta Rubia dos enteras y aún le sobraron cuatro segundos «de regalo».
Es de esas cosas que tiene la lucha, que lo que no ocurre casi nunca en una tarde se repite dos veces, como ayer. Florián miraba con una cara como si quisiera hacer suya la frase de Jesús Quiñones:
- Otro cabrón entrañable.
CLASIFICACIONES:
LIGEROS:
1º:Sergio López, La Saeta de Grandoso
2º. Florián M. Yugueros, de Sorriba
3º: Carlos Mondelo, de Santibáñez de P
4º: Sergio Celadilla, de Trobajo del C.
MEDIOS:
1º: David Riaño, El Pistolero Silencioso de Cistierna
2º: Fran González, Chesco de Gordón
3º: José Luis García, Chelo de Puente Almuhey
4º. Arzhel Puilandre, de Bretaña
SEMIPESADOS:
1º: Tomás González, Tomasuco de La Vecilla
2º. Ádrián Rodríguez, Adri de Villavente
3º:Rodrigo Fuentes, La Perla de Prioro
4º: Iván Rodríguez, de Villafañe
PESADOS:
1º: Pedro Alvarado, El Kamikaze de Cistierna
2º:David Andrés Quintana, Morín II de Taranilla
3º. Víctor Hernández., El Canario Jr, de Villaquilambre
4º: Omar Liquete, del Ferral del Bernesga
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