Tuvo mucho que contar el corro de Gradefes, casi todo bueno, como que practicamente estuvo lleno el corro cerrado, no es como cuando había polémica porque quedaba gente afuera pero es noticia feliz. Ahora la polémica suele estar en la nueva norma, la suelta que es entera, cuándo lo es, quién la pita, la tele, la consulta... Por suerte, en estos tiempos no llega la sangre al río por nada.
La primera sorpresa, agradable, fue al ver llegar a los luchadores ¡Al fin! apareció Moisés La Roca y pronto se dieron cuenta los aficionados que iba directo a semipesados, categoría en la que nunca luchó. «Se te ve esfamiao», le decían provocando esa sonrisa seria, tan suya, al biés. La báscula acabó con los enigmas: 86 kilos. La presencia de Moisés hizo que se esperara ‘semis’ con especial atención y la categoría guardaba otra sorpresa, 10 inscritos, después de corros con 4 ó 5. Y a las primeras de cambio: el combate. El esperado. Adri el de Villavente, La Perla de Cistierna. Se resolvió en pocos segundos para Adri pero dio tiempo a la controversia de la que hablábamos. Fue tiempo suficiente para decir «¡cómo está Adri!». Moisés iba avanzando sin dejar demasiadas pistas, ganando como siempre, incluso el vallisoletano Alfonso le intentó dar una gocha... que fue una forma dulce del suicidio deportivo...
Y llegó la final esperada: Adri-Moisés, se dice pronto, pero son dos de los físicos que más impresionan. Adri tomo la iniciativa, sacó una cadrilada, bella, alta, tanto que permitió a Moisés meterse debajo al posarlo, colocar la cadera... y darle la vuelta a la maña cobrando una entera. Insistió el de la Sobarriba y se cobró el empate. Vamos a la verdad, y en ella...entraron a la batalla abierta, Moisés logró que bajaran las caderas y ahí es letal, roca, y lo fue. Regreso y corro. Los dos quedaron de rodillas en el suelo, extenuados. La lucha ha ganando otro duelo.
Moisés La Roca, campeón durante años en medios, debutaba en la temporada, debutaba en semipesados... y se llevó el corro
En esos detalles que dan pistas, antes, Bea Riaño y su hermano David se habían apuntado pòr Gradefes con sangre de Nava de los Caballeros, el pueblo del gran Nano, también el pueblo de a madre de los Riaño. Apuntarte por Nava obliga a mucho y David cumplió con el maestro. El Pistolero hizo honor a esa condición de invicto que lleva en la temporada. Se midió en las previas al finalista de Cármenes, David Fernández y después observó al que preveía su rival más duro, Alberto El Olímpico Gaitero. Vio en primera fila la polémica de Alberto con Fer, repetición de la jugada por lo ya apuntado de las medias, la tele y esos asuntos...
Se vieron en la final esperada. La que levanta comentarios en las gradas pues el de Cistierna —ayer de Gradefes, o de Nava de los Caballeros—no sabe lo que es una derrota y eso nunca es casualidad; y el judoka Alberto Gaitero es Campeón de Europa y lleva tatuados los aros que recuerdan que estuvo en la Olimpiada, y eso nunca es casualidad.
Se vieron en una final más dura de lo que dice el 2-0 final para David, con una nula por medio; pero El Pistolero Silencioso quiso homenajear a Nano el de Nava de los Caballeros como mejor se le puede hacer al maestro, luchando, a la antigua usanza, como hacía aquel paisano que entrenaba segando y acudiendo a bañarse al río las mañanas que tenía corro. David estuvo en luchador. Fuerte, contundente y listo. Tal vez para el próximo año ya se atreva a apuntarse directamente por Nava.
Y quien llevó una alegría indescriptible fue Carlitos Mondelo, que había sido el primero en sumarse a la fiesta. En las jornadas cercanas al homenaje a Jorge Iglesias él soñaba con repetir el momento de Prioro cuando le dedicó su primer corro. Lo hizo. A su manera. Se partió la cara un par de veces en su batalla abierta, especialmente para derrotar a Víctor Llamazares y seguir el camino hacia la final enviando en el tren de vuelta al juvenil Riki y a un Jesús Martínez que resulta imprevisible y venía de tirar a La Saeta. Pero ayer Mondelo ya parecía haber olido el sueño y no lo iba a dejar escapar.
Pesados no tuvo sorpresas. Con igualdad y varios empates a cero que obligaron al medio munto añadido; de nuevo Jesús Quiñones se resintió de sus achaques y no pudo disputar la tercera plaza. Tampoco el bombo quiso emparejar a padre e hijo, Canario y Canario junior, y nos plantamos en la final esperada: Pedro y Caberín.
Batalla abierta, final abierta pues acabó el tiempo con 1-0 para El Kamikaze, pero Abel ya había agotado la gasolina.
CLASIFICACIONES
Ligeros (10 luchadores)
1º: Carlos Mondelo, de Santibáñez de Porma
2º: Jesús Martínez, de La Braña
3º: Sergio López, La Saeta de Grandoso
4º: Ricardo Marcos, Riki de Valdepiélago
Medios(11 luchadores)
1º: David Riaño, El Pistolero Silencioso de Gradefes
2º: Alberto Gaitero, El Olímpico de Laguna de Duero
3º. Francisco Gil, Fran de Liegos
4º: Fernando Rodríguez, Fer de Villavente
Semipesados (11 luchadores)
1º: Moisés Vega, La Roca de Cistierna
2º: Adrián Rodríguez, Adri de Villavente
3º: Omar Liquete, La Tanqueta del Ferral del B.
4º: Guzmán Ballesteros, de Lillo
Pesados (10 luchadores)
1º:Pedro Alvarado, El Kamikaze de Cistierna
2º. Abel I. Cabero, Caberín Valdearcos
3º: Víctor J. Hdez, El Canario de Villaquilambre
4º:Jesús Quiñones, de San Cipriano Cel condado