De nuevo un corro a la sombra de un castillo. Del de Valencia de Don Juan al de Cea. Cambio de río y de escenario, de las colchonetas a la cuidada hierba gracias al trabajo meticuloso de Iván Caballero, hasta dejar uno de los corros más atractivos del circuito... si no el que más. «No duermo de los nervios», decía el bueno de Iván pensando en el disgusto que llevó al ver que los montadores de las gradas «pisaban el verde con el camión. No me preguntan si se lucha descalzo».
El trabajo le mereció la pena. Las gradas llenas, la pradera cuidada, atentos a todos los detalles con la ayuda del luchador local Carlos Bravo, uno que lo dejó demasiado pronto, cambió la lucha por la caza».
Las miradas estaban puestas en la actualidad, que pasaban porque los y las nómadas siguen; Gaitero luce en el brazo los aros olímpicos con el nombre de Tokyo debajo, impresiona; el bueno de Jesús Martínez dice que no está muy animado, «ya ando en la recta final», quién se lo iba a decir con lo que pasó después;Víctor Llamazares celebra el reencuentro con victoria que disfrutó en Valencia, «vendré cuando pueda»;el que no está es Chesco, tal vez tenga algo que ver que son las fiestas de Santa Lucía, su pueblo... y va arrancando el corro, en ligeros femenina nuevamente son tres luchadoras por lo que sigue vigente el todas contra todas. Llegan pronto los masculinos y comienzan a quedarse en el camino algunos favoritos... Jesús Martínez, ‘el desmotivado’ derrota a Flori, el actual campeón;Víctor derrota a Sergio que intenta sobre la bocina una gocha mortal... para él. Y va pasando rondas Ricardo Marcos, con su madre y alcaldesa (de Valdepiélago) nerviosa en la grada. El chaval se mete en la final, en ligeros, su peso:«El día que luché en medios fue porque venía de Madrid en tren y llegó con retraso».
Y Pedro Alvarado, como siempre, pone la cara diferente después de su primera derrota en esta Liga un día antes:«Es que la gente se acostumbra mal... no es tan fácil ganar».
La vieja canción de 'Aunque voy pa La Braña no llevo pena' parecía escrita para Jesús Martínez
Y ya estamos metidos en la harina del corro, el masculino. Una vieja canción tradicional de muchas comarcas de la Montaña, aquellas en las que hay brañas, dice en su estrofa inicial «aunque voy ‘pa’ la braña no llevo pena’ y aunque en su letra sigue por otros derroteros bien parecía hecha para el regreso de Jesús Martínez a su casa en La Braña después de una victoria esperada y inesperada en Cea. Le reconocía el bueno de Jesús a su compañera de entrenamientos Edi que «no estoy muy animado»; eso era antes del corro, después tenía otra sonrisa —aunque no es de los que demuestre excesiva alegría— cuando recibía las felicitaciones, pues sus victorias son bien recibidas por todos: rivales, amigos y aficionados en general. Sus años de exquisito comportamiento bien lo merecen.
Y en Cea, además, nos regaló esa lucha práctica y fácil que a veces encuentra. No fue sencillo el camino, se midió con Florián y Víctor Llamazares, los dos grandes favoritos, y los mandó a casa. Ya en la final le esperaba Richi el de Valdepiélago, todo hambre de hacer historia, que ya le ha derrotado en Villaquilambre. Pero ayer era otra historia. Jesús tenía su día. Ganó, recibió las enhorabuenas y se fue con los suyos, en silencio.
En medios hay una batalla abierta de esas que ofrece tensión, lucha, emoción. Alberto Gaitero, ‘el olímpico’ reconoce que «me está enganchando la lucha, qué bonita y variada, creo que me enriquece a mí y yo creo que también a la lucha. Te juro que me encanta la deportividad de este deporte», decía explicando una caída tal vez mal entendida.
La final fue la esperada, del judoka con David Riaño, es de las que merece la pena ver. El 2,5-0 para El Pistolero Silencioso no hace justicia a lo visto, igualado, a cara de perro, con caídas para ver repetidas y ni un gesto de desaprobación de Alberto, pese a que ninguna dudosa le favoreció. Gracias por ello,
- ¿Se nota que los judokas van aprendiendo desde que vinieron?;le comentan a Riaño.
- ¿Cómo desde que vinieron? Se nota de ayer a hoy; y es que, ciertamente, Alberto, Ibai, Chesco... lo anotan todo en el disco duro.
La disputada final de semipesados entre Adri y Rodri se resolvió con una cadrilada de La Perla de póster
Si la final de medios fue para celebrarla, en semipesados volvió a no decepcionar ese combate que tantos aficionados esperan: El poderoso Adri el de Villavente y Rodri La Perla, que parece animado a ser Perla con cierta frecuencia. Se dieron cera, empezaron con una nula muy peleada, después se adelantó Adri con un tranque potente, muy suyo; sumó Rodri dos medias después y, de repente, como sin querer, como hacen estas cosas los mejores, sacó una cadrilada de las de guardar como foto. Maña de Perla.
Y ya en pesados, en la recta final, parece que aunque Pedro bromeaba al llegar con aquella frase de «es que no es tan fácil ganar y ayer perdí» sí había tomado nota de la lección y en la final, con Caberín, el que le había derrotado en Valencia, casi no deja ni pitar al árbitro. En 10 segundos sacó una entera de potencia y maña, y ahí cambió el panorama de la final, que pudo rematar, aunque Abel, como siempre, se defendió.
Otro corro para El Kamikaze mientras El Canario VJ sigue esperando la oportunidad de luchar con su hijo. Hasta que al bombo le de la gana.
CLASIFICACIONES
Ligeros (13 luchadores):
1º: Jesús Martínez, de La Braña
2º: Ricardo Marcos, Richi de Valdepiélago
3º: Víctor Llamazares, El Hombre Tranquilo de Valderrueda
4º: Pablo Larrea, de Aleje
Medios (9)
1º: David Riaño, El Pistolero Silencioso de Cistierna
2º: Alberto Gaitero, El Olímpico de Laguna de Duera
3º. Ibai Gracia, de Navarra
4º: Fernando Rodríguez, Fer de Villavente
Semipesados (6)
1º: Rodrigo Fuentes, La Perla de Cistierna
2º: Adrián Rodríguez, Adri de Villavente
3º: Omar Liquete, La Tanqueta del Ferral del B.
4º: R. Benjamín Rivera, de León
Pesados (9)
1º: Pedro Alvarado, El Kamikaze de Cistierna
2º: Abel Isaí Cabero, Caberín Valdearcos
3º: Víctor J. Hernández, El Canario de Villaquilambre
4º: Sergio González, de Prioro
Ficha Técnica: Arbitraron JJ Novoa y Diego Arce, tuvieron varios combates complicados en los que recurrieron a nulas y la tele. Espectadores: Buena entrada, lleno en las gradas, más de 400 personas. Duración: Tres horas y media. Próximo corro: El día 25 en Cármenes (18 horas)