Cármenes se mantiene en la lucha (leonesa). Hizo corro en la temporada 2024, para probar, y se sumaron al circuito repitiendo en 2.025. La pradera estaba mejor, más cuidada, todo se aprende y la lucha ayudó a pasar el trago de un par de accidentes y hasta de algún desalmado que envenenó el río y aparecieron las truchas panza arriba. Hasta el cierzo se contuvo y esperó al final del corro para aparecer.
Era viernes, no era fiesta, y además de los fijos del circuito estuvieron muchos del pueblo, que es de lo que se trata cuando de un corro de los llamados ‘de misiones’ se disputa. Va calando la lucha y les ayudó el hecho de que dos luchadores (luchador y luchadora) tuvieran el gesto de apuntarse por los pueblos de sus abuelos, dos pueblos del municipio:Genicera, el pueblo de la abuela Goya del prometedor Ricardo Marcos, y Canseco, lugar natal del abuelo, Tines, de Rebeca;de quien su tía Teresa decía:«Me gusta esto de la lucha. Me han dicho que a Rebe la llaman Dinamita; aciertan de pleno, si tiene un gramo de la raza de su abuelo...». Y contaba cuando Tines, ya muy jubilado, iba al monte a por leña con dos parientes de 30 años. «Estaban todo el día cargando y ya al oscurecer se ponían a marchar felices y Tines decía: Hay que cargar otro carro. A poco que tenga de él esa rapaza...». Y algo debe tener de Tines, se metió en la final de medios.
En fin, llega la hora de luchar, vaya por delante que el corro solo duró dos horas y media, que se agradece;que aguantó el frío, que acudieron todos los ddisponibles y, sobre todo, que en las conversaciones posteriores volverán a circular los nombres de los que les impresionaron en el corro. Y hasta algún chaval preguntará que donde se apunta uno.
Ah, y muchos se extrañan que un pueblo tan guapo sea poco conocido. Y no es que lo diga yo.
Era la cuarta vez en su historia que llegaba allí la lucha. Habían sido dos veces hace más de tres dácadas y regresó un corro de liga en 2024. Era el cuarto. Y para el cuarto corro... cuatro campeones de lujo, en masculina:Víctor Llamazares, el invicto David Riaño, Adri el de Villavente y Pedro El Kamikaze. Cuatro aspirantes claros a esta Liga que se batieron el cobre y dieron lo mejor para un pueblo ‘muevo’ que se lo agradeció.
Pronto se rompieron las hostilidades y se cruzaron dos aspirantes:Flori y Sergio La Saeta. Mucho en juego, se adelantó Flori pero reaccionó el de Grandoso, que había ganado, justo un año antes, su primer corro senior en este mismo recinto. Caminó ‘la saeta’ hasta meterse en la final, con problemas con ese Alejandro El Halconero que es otro luchador, nuevo, diferente para mejor... pero en la final le esperaba El Hombre Tranquilo de Valderrueda, que nuevamente hizo el esfuerzo de venir y aunque Sergio le empató a una caída,Víctor ‘el tranquilo’ no se puso nervioso y remató como él sabe. Y como el hace. E hizo.
En medios David Riaño, que además de Pistolero Silencioso las mata callando, es el rival a batir. La pregunta es quién podrá infringirle la primera derrota. Su tocayo el de Villaquilambre va mejor cada días, pero todavía no; Chelín es capaz de todo y ayer le dio una entera muy de Chelín... pero Riaño es de esos que decía Juanjo el de Prioro: «Remátalo, porque si no vuelve, y vuelve...».
Y él volvió. Otra vez. Y van siete este aaño, tantas como corros.
Semipesados sigue escaso de efectivos, solo cinco ayer. Pero al combate esperado —Adri frente a Rodri— se suma la batalla que siempre ofrece Liquete, que ha vuelto con ganas... pero aún no está.
El ‘esperado’ llegó en semifinales y Adri ayer estaba enorme, de todo, y Rodri no parecía estar en Perla. Con esta situación se saldó con un 2-0 que el de Villavente (sí, de La Sobarriba) repitió en la final con Liquete.
Pesados sigue esperando el combate entre padre e hijo, Víctor J. y Vitorín, que tanto desea el padre
Pesados es otra historia con intrahistorias. De un lado flota en el aire cuándo se solventará la duda del primer enfrentamiento entre padre e hijo, Victór J. El Canario y Vitorín J. Tampoco fue ayer, el bomb no quiso, así se entiende el «mierda» que soltó el padre, que le salió del alma. Aunque se le pasó algo el disgusto a Víctor J. cuando vio como el niño o el nene se metió es semifinales y ganó después la disputa del tercer puesto a ese luchador tan incómodo que es Jesús Quiñones. «Estoy en una nube», decía el chaval, que solo tiene 17 años.
- A tu edad, la mitad de los que están aquí no había pasado ni una ronda; le animaba ese Víctor J. que aún no ha desvelado qué es lo que espera de ese combate soñado con 'el nene'.
La final fue la esperada. Abel Caberín-Pedro El Kamikaze. En la que el resultado el más repetido ha sido victoria para Pedro Alvarado frente a un Caberín que intentó otra estrategia, ir a por él según sonó el silbato, Se vació. Gritaba. Pero según bajaba la intensidad de los gritos se apagaba la llama. Pedro resistía con sus piernas, que son columnas, y cuando se normalizó la situación fue a rematar y remetó.
Y sonreía sentado. Nada nuevo.
CLASIFICACIONES:
Ligeros (11 luchadores):
1º: Víctor Llamazares, El Hombre Tranquilo de Valderrueda
2º: Sergio López, La Saeta Rubia de Grandoso
3º: Carlos Mondelo, de Santibáñez de Porma
4º: Jesús Martínez, de La Braña
Medios:
1º:David Riaño, El Pistolero Silencioso de Cistierna
2º: David Fernández, de Villaquilambre
3º. Carlos Fernández, de Velilla de la Reina
4º: José L. García, Chelo de Puente Almuhey
Semipesados (4)
1º: Adrián Rodríguez, Adri de Villavente
2º: Omar Liquete, La Tanqueta del Ferral del B.
3º: Rodrigo Fuentes, La Perla de Cistierna.
4º: Daniel Santamaría, de Mozondiga
Pesados (10):
1º: Pedro Alvarado, El Kamikaze de Cistierna
2º. Abel Isaí Cabero, Caberín Valdearcos
3º: Víctor Hernández Canario II, de Villaquilambre
4º:Jesús Quiñones, de San Cipriano del Condado