Los peores presagios se han cumplido y la Cultural y Deportiva Leonesa no podrá contar esta temporada con uno de sus grandes baluartes y además capitán, Rodri Suárez.
Las pruebas realizadas este lunes al leonés han confirmado que sufre la rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla que le exigirá pasar por el quirófano, la peor lesión posible y la que a la vez todo el mundo en el club, incluso el propio jugador, daba por hecha poco después de la acción fortuita en la que se producía la lesión en el último partido de pretemporada en La Eragudina de Astorga el pasado viernes.
Las lágrimas del jugador al retirarse del terreno de juego adelantaban una lesión que le tendrá fuera de los terrenos de juego durante al menos 8 meses, lo que significaría regresar para un hipotético playoff, si bien en este tipo de recuperaciones se suele optar por un planteamiento conservador y no sería para nada descartable que Rodri regresase a entrenar en la pretemporada de la próxima campaña.
Dónde lo hará es la siguiente cuestión y es que el futbolista acaba contrato el próximo 30 de junio con la Cultural. La intención del club siempre ha sido siempre la de renovarle como estandarte del proyecto, si bien las opciones que tenía sobre la mesa el leonés tras un gran año en Segunda División le habían hecho dudar. Ahora, con este nuevo escenario, todo apunta a que los caminos del central y el equipo de su vida continuarán de la mano, centrándose primero en la recuperación total de una lesión muy dura que además obligará a la dirección deportiva a cambiar su planificación de estos últimos días de mercado obligado a firmar nada menos que a dos centrales con estatus de titular.
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